10 alimentos que tu perro no debería comer nunca

10 alimentos que tu perro no debería comer nunca71Shares

A veces mimamos a nuestros perros como si de hijos propios se tratasen. Al fin y al cabo, ellos consiguen llenar nuestras vidas de una forma única y especial, una capacidad que escasea en algunos seres humanos. Si estáis leyendo esto y tenéis un cánido como mascota, sabéis a lo que me refiero.

Siempre procuramos brindarles el mejor de los cuidados, y eso incluye su alimentación, ejercicio casi diario, baños en intervalos regulares, cuidados veterinarios siempre que lo precisen, y así hasta un largo etcétera de factores a tener en cuenta antes de adquirir un perro.

Nosotros, sus dueños, cumplimos un papel fundamental a la hora de inculcarles hábitos alimenticios saludables. Por eso, hoy queríamos compartir una lista de 10 alimentos prohibidos para perros, publicada por el sitio web Foodbeast, cuyo contenido ha sido bastante cuestionado por algunos veterinarios y especialistas ya que, en muchos casos, la cantidad necesaria para que el perro se intoxique, suele ser bastante alta y prácticamente improbable de consumir por el cánido.

De entrada os adelantamos que existe una gran controversia sobre el tema, donde expertos y dueños no consiguen ponerse de acuerdo en cuanto a qué alimentos pueden comer nuestros perros y cuales no. Aun así, queríamos hacernos eco de la noticia para que saquéis vuestras propias conclusiones y vigiléis atentamente la alimentación de vuestros amigos peludos:

1. Chocolate

El primero de la lista es el más conocido por todo aquel que tiene perro, ya que incluso podría llegar a matarlos. El chocolate contiene cafeína y teobromina -que entrarían dentro de la categoría de metilxantina, un alcaloide estimulante del sistema nervioso central-. Por tanto, esta sustancia podría causar grandes daños en el sistema nervioso del cánido. Cuando escuchamos que “el chocolate negro, es el más peligroso”, es porque los chocolates blancos contienen menos metilxantinas.

Si es comido por un perro, el chocolate puede causar vómitos, deshidratación, dolor abdominal, agitación severa, temblores musculares, ritmo cardíaco irregular, temperatura corporal elevada, convulsiones e incluso la muerte.

2. Leche

Al igual que los humanos, los perros también pueden sufrir intolerancia a la lactosa. La lactosa es un azúcar presente en la leche y sus derivados. Para procesarla, tanto los seres humanos como los perros, utilizan una encima llamada lactasa, que se halla en el intestino delgado.

Sin embargo, no todos los perros producen lactasa en cantidades suficientes para digerir la leche. Cuando esto ocurre, el cánido puede sufrir diarrea, vómitos y otros problemas gastrointestinales. Y, aunque no resulta neta, el consumo continuado puede contribuir a enfermedades futuras.

Si veis que vuestro perro tolera bien los lácteos, sin vómitos, diarreas u otros problemas digestivos, podéis administrársela con cabeza. Aun así, es más recomendable una leche sin lactosa, desnatada y rebajada con agua, siempre en cantidades pequeñas y a modo de premio.

3. Quesos

Como en el caso de le leche, no todos los perros producen la encima suficiente para poder digerirlos debidamente. Si ves que tu perro tolera perfectamente el queso, tampoco hace falta que lo atiborres. Ofrécelo en cantidades pequeñas, como golosina o recompensa, nunca lo incluyas regularmente en su dieta.

Puestos a elegir, las mejores opciones son el queso de Burgos, el requesón, el ricotta italiano y los quesos tipo lignt, desnatados o bajos en grasas.

4. Cebolla

Los efectos tóxicos de la cebolla en los perros y otras mascotas tiene que ver con una sustancia llamada tiosulfato. Cuando los perros comen cebolla regularmente, o una sola vez pero en grandes cantidades, en cualquiera de sus presentaciones -frita, cocida, cruda o en polvo- puede ocasionarles anemia hemofílica, hemoglobinuria, etc.

Esta destrucción de glóbulos rojos podría manifestarse en la palidez de mucosas, taquicardia, taquipnea, letargia, debilidad y también vómitos, diarreas y dolor abdominal. En los casos severos puede haber ictericia y fallo renal, que podrían llevar a la muerte. Aunque podéis estar tranquilos, ya que es bastante raro que a los perros les guste la cebolla.

5. Ajos

Al igual que pasaba con la cebolla, el ajo también contiene tiosulfato. Sin embargo, el ajo es más fuerte, por lo que los niveles de toxicidad son más altos. Las intoxicaciones leves suelen resolverse espontáneamente o con suplementos de vitamina C y E. En los casos más severos, el tratamiento es de soporte y consiste en terapia oxigénica, fluidoterapia y una transfusión de sangre.

6. Uvas y pasas

No se sabe muy bien por qué, pero en algunos perros -en otros no- la ingestión de uvas o pasas provoca el desarrollo de una insuficiencia renal. Por tanto, creemos que es mejor no arriesgarse. Los cánidos intoxicados sufren vómitos y diarrea después de la ingestión. También se producen otros síntomas como letargia, dolor abdominal, debilidad, deshidratación, polidipsia y temblores. La insuficiencia renal se observa pasadas las 72 horas.

7. Aguacate

La razón por la que los perros y otros animales domésticos no deberían consumir aguacates, es por la existencia de una toxina fungicida llamada persina. La dosis letal se desconoce, ya que el efecto es diferente dependiendo de la especie animal. En casos de intoxicación, se ha observado que favorece la acumulación de líquidos en pulmones, dificultando la respiración; en casos muy severos puede producir la muerte.

8. Corazón de las manzanas

Las pepitas de la manzana contienen un precursor del cianuro, un potente veneno que “asfixia” la célula, bloquea la cadena respiratoria celular e impide que esta pueda utilizar el oxígeno, por lo que resulta bastante tóxico para los animales. Algunos de los síntomas tras la ingestión, pueden ser dificultad para respirar, convulsiones, hiperventilación, shock e incluso coma.

9. Masas fermentadas

La masa de pan cruda contiene levadura, la cual puede ser peligrosa para cualquier perro que la ingiera. El calor húmedo del estómago proporciona un entorno perfecto para que la levadura crezca y se expanda, lo que puede causar malestar intenso y conducir a la ruptura del estómago o intestino del animal. La expansión del estómago puede ejercer presión contra el diafragma del perro, dificultando de este modo la respiración.

10. Café

La cafeina es un estimulante del sistema nervioso, por tanto sí es claramente tóxico para perros. Esta sustancia puede causar vómitos, agitación, presión arterial alta y, en el peor de los casos, la muerte.

En ningún caso estas indicaciones sustituyen a la opinión de un médico veterinario. Lo más recomendable es que si veis que vuestro perro no se encuentra bien, y sospecháis que ha podido comer algo raro y que no sabéis los efectos que podrían tener sobre él, lo mejor es que consultéis a un especialista y acudáis al veterinario, a fin de conseguir un diagnóstico claro.

Vía: foodbeast

DEJANOS SABEN TU OPINION
TE LO RECOMENDAMOS
TU PUEDE INTERESAR