7 filmes de terror basados en historias reales que dan mucho más miedo.

7 filmes de terror basados en historias reales que dan mucho más miedo.5.1kShares

¡Qué alguien me diga que estas cosas sólo se ven en las películas, por favor!

Los 7 filmes que nombraremos aquí son de esos que te dejan temblando bajo las sabanas toda la noche y por esta razón son considerados los más aterradores de los últimos tiempos. ¿Por qué son tan terroríficas? Pues, posiblemente sea porque cada una de estas historias ha sido inspiradas en un hecho real y esto significa que no han sido producto de la imaginación, como por ejemplo…

1. El conjuro 1: fue basada en La familia Perrón y la existencia de Bathsheba.

La familia Perrón sí existió y fue en el año 1970 cuando compraron la casa que es ahora conocida por todos. Al parecer no les preocupó mucho que los dos antiguos residentes de la casa se hayan suicidado. Los espíritus malignos también habitaban la casa y lo notaron desde el primer día en que se mudaron, aunque inicialmente muchos de ellos no parecían ser violentos; por ejemplo había un ente que solo olía las flores y las frutas, y siempre solía darle un beso de buenas noches a los niños a la hora de dormir.

Había otro espíritu que lo único que hacía era tomar una escoba y barrer el suelo de la cocina. A pesar de esto, la familia Perrón se sintió amenazada por esta presencia y así que acudieron a la pareja Warren. Fue durante una sesión de espiritismo, que algo no salió bien, pues despertaron a una terrible presencia, a quien la señora Warren sentía como el ente Bathsheba, y la describió como un “alma olvidada de Dios”.

Bathsheba quería tener el control sobre Carolyn Perrón, madre de la familia, ya que el espíritu se creía la dueña legítima de la casa. Carolyn contó que el espíritu se acercaba a ella por la noche y la describía como un ser con una cara espantosa, deforme y con el cuello roto. Según cuenta la leyenda local, se creía que Bathsheba era una bruja practicante y fue culpada de haber sacrificado a un bebé para ofrecerlo como ofrenda a Dovahkiin, el diablo encarnado. Más de dos docenas de muertes misteriosas y trágicas ocurrieron en esa casa y a pesar de haber sido redimida de toda culpa por la justicia, ella siempre fue considerada culpable por la comunidad. Bathsheba vivió desdichada y murió cuando ya era una anciana en en el año 1.885 a causa de una extraña forma de parálisis.

La diferencia más importante entre la historia real y la película es que la madre de los Perrón nunca intentó asesinar a sus hijos.

2.  El Conjuro 2: fue basada en el caso Poltergeist de Enfield, Inglaterra.

Este caso fue registrado por la prensa de esa época y aún en la actualidad es motivo de muchas inquietudes. La historia comenzó a mediados de 1977 cuando Perry Harper quien para ese entonces tenía 40 años, decidió irse a vivir a una casa alquilada junto a sus cuatro hijos en el municipio de Enfield, Inglaterra.

En la casa habían tres habitaciones y estaba ubicada al norte de Londres. Todo parecía normal y en calma hasta que una noche Janet, de once años, y su hermana Pete, de diez, le dijeron a su madre que la cama no paraba de moverse y que se sacudía de arriba a abajo. Luego de esto, los sucesos paranormales se hicieron más fuertes y Janet empezó a reaccionar de manera extraña. Muchas personas atestiguan que ella tenía una voz ronca y actuaba de forma violenta mientras aseguraba que su nombre era Joe Watson. Se decía que estaba poseída por un antiguo dueño de la casa; pero todas esas grabaciones y pruebas fueron borradas inexplicablemente. Hasta la fecha, se cree que la familia Harper creó toda esta historia para atraer a los medios y así obtener mucho dinero a cambio.

La diferencia entre la historia real y la película es que la niña poseída decía que había un solo espíritu. Además, los Warren tuvieron un papel muchísimo menor.

3.  El exorcista: fue basada en el exorcismo de Roland Doe.

En 1949, un niño de 13 años de edad llamado Roland Doe intentó practicar espiritismo en su casa para tratar de comunicarse con su tía fallecida. Al pasar los días, el niño comenzó a volverse arisco y callado, y mientras dormía tenía pesadillas en las que parecía hablar con otra persona e incluso los muebles de su habitación comenzaron a moverse solos y muchos objetos se pusieron a levitar.

Este caso llegó a oídos de un reverendo local, quien se sorprendió al ver como la cama del muchacho se sacudía sola y en su pecho aparecían varios arañazos en forma de letras, como si una persona los hubiera trazado con un cuchillo. El religioso, tenía sospechas de que un poder maligno había invadido el cuerpo de Roland, así que se puso en contacto con un especialista, el sacerdote católico Albert Hughes, y entonces este solicitó permiso a la iglesia católica para un exorcismo.

El exorcismo terminó siendo un completo desastre, Roland fue atado con correas a una cama y permaneció tumbado con los ojos cerrados, en apariencia tranquilo. Pero cuando Hughes entró a la habitación, vestido con un birrete negro, una estola púrpura al cuello y con un aspersor de agua bendita en una de sus manos, Roland despertó con actitud violenta y con la misma voz siniestra de antes le ordenó quitarse la cruz que llevaba oculta, y que de no hacerlo lo mataría. El sacerdote quedó tan nerviosos que tuvieron que suspender el exorcismo. Por años, nadie tuvo noticias de Roland, a excepción de los sacerdotes jesuitas Bishop y Bowdern, quienes pudieron hablar con Roland y hasta rezaron el rosario con él y parecía estar tranquilo, pero en cuanto salieron de su habitación, él volvió a gritar pidiendo ayuda…

La diferencia entre el caso real y la película es el sexo del protagonista.

4. La Matanza de Texas: fue basada en el asesino Ed Gein.

Ed Gein fue uno de los asesinos seriales más conocidos en los EE.UU. Una de sus víctimas fue encontrada colgando y descabezada, similar a lo que ocurría con las víctimas en la película.

Cuando los agentes registraron la casa de Gein, hallaron muchos restos humanos que habían sido convertidos en cosas tales como utensilios para comer (casquetes de cuencos), artículos de decoración (pantallas de lámparas de piel humana), y hasta en artículos de moda (cinturones hechos de pezones humanos).

Gein también confesó que cavaba tumbas de mujeres para recordar a su madre. Hoy en día este es un caso cerrado. Gein fue detenido y enviado a un centro psiquiátrico, donde finalmente murió.

La diferencia con la película está en el uso de una sierra de cadena y el número de víctimas.

5. El exorcismo de Emily Rose: fue basada en el exorcismo de Anneliese Michel.

Anneliese Michel nació en una familia muy católica en Alemania.  A la edad de 16 años comenzó a tener convulsiones que le diagnosticaron como la epilepsia; así que comienza a sufrir terribles sacudidas, adoptaba posturas imposibles para el cuerpo humano, recibe visiones mientras reza, escucha voces malignas, y empezó a rechazar toda imagen religioso que le ponían en frente.

El tratamiento médico que le suministraban fue suspendido en 1975, y un exorcismo parecía ser la única salida posible; pero todos los intentos fueron fallidos y ella decidió dejar de comer para intentar debilitar a los espíritus, así que murió por deshidratación y malnutrición cuando sólo tenía 23 años y pesaba sólo 30 kilos.

Sus padres fueron culpados de homicidio por negligencia.

6. The Girl Next Door: fue basada en el caso de Sylvia Likens.

The Girl Next Door está basada en el caso de Sylvia Likens (cuya historia también se cuenta en An American Crime). Esta película cuenta la historia de una fanática religiosa que mantiene cautiva a una bella adolescente durante días en su sótano y la somete a torturas y humillaciones espantosas.

Lo más relevante de esto es que la mujer logró convencer a sus propios hijos y a los niños y jóvenes del vecindario para que fueran sus cómplices en esta horrenda tortura, alegando que ella era una prostituta.

La joven Sylvia murió a causa de las múltiples heridas y Gertrude Baniszewski (la instigadora) fue condenada a cadena perpetua, aunque fue liberada a los 20 años de la condena.

7. Chucky: fue basado en el muñeco Robert.

La leyenda cuenta que la familia Otto, que residía en Florida, EE.UU, tenía varios sirvientes en su casona y no los trataban nada bien. Por lo que una de sus empleadas, quien era experta en el vudú, le obsequió al pequeño Robert Eugene “Gene” Otto un muñeco vestido de marinero.

El niño siempre llevaba al muñeco con él a todas partes. Sus padres podían escuchar voces en la habitación del pequeño cuando jugaba. Y todo empeoró cuando los vecinos aseguraron ver una pequeña sombra que paseaba por los alrededores de la casa cuando no había nadie y, sobre todo, cuando Gene culpaba al muñeco de las cosas que pasaban y que cada vez eran mas violentas.

Gene dejó al muñeco abandonado en el ático y cuando creció lo volvió a encontrar, y su familia asegura que él nunca volvió a ser el mismo. Aunque esta historia no termina allí, pues años después, otra familia que se mudó a la antigua casona encontró al muñeco. La niña que lo adoptó aseguraba que el muñeco la mataría. En la actualidad, Robert está expuesto en un museo, y se recomienda pedirle permiso antes de tomarle una foto.

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