Antes Lo Consideraron El Niño Más Gordo Del Mundo, Pero Ahora Las Cosas Han Cambiado Dramáticamente

Antes Lo Consideraron El Niño Más Gordo Del Mundo, Pero Ahora Las Cosas Han Cambiado Dramáticamente282Shares

Jacob Miller nació con una condición médica llamada obesidad mórbida, la cual hizo que necesitara someterse a procedimientos quirúrgicos desde la temprana edad de 15 años.

Desde el momento de su nacimiento fue obvio para los médicos y los padres de Jacob que este sufría de una terrible enfermedad, en efecto, fue un bebé prematuro y al momento de nacer pesó 5 kilos y medio. Luego, al año de vida alcanzó los 23 kilos, un aumento de peso alarmante que no se detuvo allí, puesto que cada año aumentaba unos dramáticos 45 kilos, así a la edad de 15 años alcanzó a pesar 320 kilogramos.

Los graves problemas con su peso no solo le dificultaron tener una vida normal y relacionarse con compañeros de escuela, sino que además causaron estragos en su salud.

Posteriormente Jacob recibió tratamiento en el Hospital Infantil Cincinnati donde fue sometido a un bypass gástrico, un procedimiento que se utiliza comúnmente para tratar enfermedades hormonales congénitas como la de Jacob. Sin embargo, antes de ser operado Jacob debió perder 35 kilos con una dieta especial para sus necesidades.

El procedimiento quirúrgico tuvo una duración de 3 horas, durante las cuales los doctores fueron capaces de reducir el estómago de Jacob casi al tamaño de un huevo. Por consiguiente, después de que los doctores hicieron su parte el resto dependía del compromiso de Jacob, quién se sometió a una estricta dieta que le haría perder más peso para así poder comenzar a hacer ejercicio.

Y este compromiso ha rendido frutos, puesto que solo 3 meses después de la operación el jovencito ya ha perdido 70 kilos, ¡un verdadero triunfo!

El cambio de Jacob no solo ha sido físico sino mental, puesto que ahora se le ve más feliz y animado a hacer cosas nuevas, entre ellas tener una vida normal y hacer las mismas cosas que sus compañeros de escuela.

De hecho esta vez decidió no quedarse en casa mientras sus compañeros disfrutaban del baile escolar, por lo contrario invitó a una chica a bailar y esta dijo que si ¡todo un galán!

La experiencia de Jacob nos sirve a todos de aliento y es un ejemplo de perseverancia y determinación. Si uno realmente quiere hacer algo, siempre que nos esforcemos es posible lograrlo.

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