Historia del Día: un Refugiado Sirio en Beirut que Vendía Bolígrafos para Sobrevivir Con Su Hija, Ahora es Dueño de Tres Negocios

Historia del Día: un Refugiado Sirio en Beirut que Vendía Bolígrafos para Sobrevivir Con Su Hija, Ahora es Dueño de Tres Negocios45Shares

“Tenía que invertir el dinero, o se perdería. Cuando Dios quiere concederte algo, lo consigues”.

Esta conmovedora e inspiradora historia es protagonizada por Abdul Halim al-Kadeun, un refugiado Sirio que sobrevivía en las calles de Beirut – Líbano vendiendo bolígrafos; y todo comenzó cuando, hace algún tiempo ya, unas fotografías de Abdul Halim cargando a su pequeña hija dormida mientras el intentaba vender lápices se hicieron virales, aquí una de ellas:

Un padre Sirio vende bolígrafos en las calles de #Beirut con su hija dormida en brazos #Líbano #Siria pic.twitter.com/KOz4mjW1rd

Esta impactante fotografía conmovió lo corazones de millones de personas alrededor del mundo y sintieron empatía por Abdul Halim, incluyendo a Guissur Simonarson, quien fue el autor de las fotografías virales en Twitter, el mismo creó una página web para recabar fondos y ayudar a este desesperado hombre. En principio se pretendía recabar alrededor de USD 5.000 para Abdul y su hija, sin embargo, para sorpresa de toda la página recibió más de USD 191.000

Conozcan a Abdul y Reem. Ellos son refugiados Sirios que viven en Beirut, #Líbano y ¡necesitan tu ayuda! http://t.co/LFyCGjosMB pic.twitter.com/QCNXcCEtYJ

Tras recibir semejante cantidad de dinero, Abdul invirtió sabiamente su dinero y hasta la fecha cuenta con 3 negocios propios. Abrió una pastelería, un pequeño restaurant y un restaurant de kebab, y lo mejor de todo es que le da trabajo a 16 refugiados Sirios.

“No sólo cambió mi vida, sino que también la de mis niños y la de personas en Siria que he podido ayudar”.

Declaraciones de Abdul Halim al-Kadeun a Mashable.

Además de ser todo un empresario y emprendedor, Abdul pudo mudarse y darle un mejor ambiente en donde su hijos puedan crecer, ya que se mudó de la pieza que compartía con sus dos hijos a un pequeño departamento de 2 habitaciones.

No obstante, no todo ha sido tan fácil como parece, ya que Abdul ha tenido que luchar arduamente para poder recibir las donaciones y solo ha podido percibir el 40% del total de las donaciones, pues le han cobrado muchos impuestos pero con la ayuda de un amigo ha venido recibiendo depósitos poco a poco al Líbano.

“Estoy muy feliz de ver que ver que abrió un restaurante y que sus hijos están bien cuidados. Pero también estoy descorazonado al ver lo difícil que ha sido el desembolso de ese dinero y las complicaciones que viven los refugiados por no ser capaces de abrir una cuenta de banco en el Líbano”.

Declaraciones de Guissur Simonarson a Mashable.

A pesar de todo, la gratitud de Abdul hacia todas las personas que lo han ayudado es ciertamente infinita:

“Tenía que invertir el dinero, o se perdería. Cuando Dios quiere concederte algo, lo consigues”.

Añadió Abdul Halim al-Kadeun durante sus declaraciones a Mashable. 

Gracias a la buena voluntad y donaciones de las personas alrededor del mundo, Abdul ha podido salir adelante por su bien y el de sus hijos, sin embargo, la International Labour Organization estima que todavía alrededor de 1.2 millones de refugiados sirios en el Líbano que siguen luchando por encontrar un trabajo decente y poder salir adelante.

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