La enternecedora historia de Zack, el pitbull que quería con locura a la hija de sus dueños

La enternecedora historia de Zack, el pitbull que quería con locura a la hija de sus dueños556Shares

Los perros son extremadamente leales a la hora de cuidar de sus familias humanas. Da igual la raza a la que pertenezca el animal, para ellos la familia es lo primero y la defenderán hasta las últimas consecuencias.

Todos hemos oídos muchas historias sobre heroicidades de perros salvando a sus dueños o canes que son fieles a sus humanos incluso después de que estos mueran.

Los que vivimos, o hemos vivido con uno de estos animales sabemos muy bien de lo que son capaces. Des mucho amor a tu perro o solo un poco, él te corresponderá con todo lo el cariño que tiene.

Hoy os traemos un historia muy emotiva y conmovedora que sirve para darnos cuenta de hasta qué punto son conscientes los perros de que los necesitamos. Es la historia de Zack, mitad pitbull mitad labrador. Y aunque no es el único protagonista de la historia, si empieza por él.

Mi esposa y yo teníamos un perro cada uno antes de conocernos. El suyo se llamaba Zack y era un cruce entre pitbull y labrador. No se por qué pero ese perro me odiaba. Cuando nació nuestra hija lo primero que le dije fue, si el perro tiene la misma actitud con nuestra hija que conmigo, tendrá que irse.

En el camino de vuelta del hospital llevábamos a nuestra pequeña en un asiento del coche y los dos perros la olfateaban y movían la cola constantemente. Tuve que tirar de Zack en más de una ocasión, ya que no dejaba de lamerla. Instantáneamente Zack se convirtió en el protector de mi hija y allá donde estuviese ella, tenía que estar él.

Zack sentía autentica adoración por mi hija y cuando la pequeña creció un poco siempre la acompañaba a la cama para dormir con ella. Siempre sabía cuando era la hora de acostarse y la esperaba a los pies de la escalera para acompañarla.

Un día Zack se envenenó con algún resto de basura del vecindario, ese fue uno de los peores días de nuestras vidas. Tener que ver como mi hija decía adiós a su mejor amigo desde siempre, nos destrozó el corazón.

Esa misma noche, mi hija se dirigió a las escaleras para subir hasta su habitación. En ese momento nos dimos cuenta de que era la primera vez en 5 años que nuestra pequeña se iba a la cama sin la compañía de Zack. Mi mujer y yo nos miramos con pánico, esperando la triste reacción de nuestra hija.

En ese momento mi perro Sam, que también quería a mi hija pero no de la misma forma que Zack, se levanto, acercó su cabeza a la mano de mi hija y se puso en la escalera junto a ella. Subieron los dos juntos y desde entonces, hasta que Sam murió 6 años después, durmieron juntos todas las noches de la misma forma que lo hacía Zack.

Si os ha gustado esta historia, compartidla con todos los amantes de los perros, seguro que les encantará.

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