Los 7 beneficios de echarse pedos que prueban que es natural hacerlo

Los 7 beneficios de echarse pedos que prueban que es natural hacerlo369Shares

En algunas maneras, echarse pedos es uno de los últimos tabús sociales. Tiene sentido, los pedos apestan. Existen pocos momentos que un pedo no pueda arruinar completamente. Y si sueltas alguno en frente de alguien que tratas de impresionar, no hay manera de recoger esa agua derramada. 

Pero no son todas las noticias malas. Los pedos también son excelentes ecualizadores. Todo el mundo, desde la Reina de Inglaterra ha llegado a respirar con más tranquilidad, al menos brevemente, después de accionar un estruendoso aire. Y resulta que los pedos también tienen beneficios sorprendentes. 

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1. Aliviar hinchazón

Es verdad especialmente después de una comida, muchos de nosotros pensamos que nuestros pantalones ya no nos quedan bien. Y eso es porque en realidad no nos quedan bien; los tamaños de las porciones, las comidas grasosas, y la velocidad en la que comemos, son cosas que pueden poner presión en nuestros tractos digestivos y causar distensión. Disparar un ráfaga despejadora puede ayudar a que tus jeans te queden bien de nuevo.

2. La salud del colon

No hay incomodidad como aquella que genera el sentimiento de un pedo sin echarse. El potencial sin realizarse se sienta en el medio y te arruina el día hasta que consiga la manera de llegar a las tuberías. En casos extremos (y raros) donde los intestinos se han bloqueado, la acumulación de gas puede ser peligrosa. Así que, ¡déjalos salir! 

3. Prevención

De acuerdo con la investigación de la Universidad de Exeter, en Inglaterra, incluso cuando marchitas las plantas de tu casa con el fantasma de tu popó, estás previniendo futuros problemas de salud. El ácido sulfhídrico que ataca a tus compañeros de trabajo con esencia a huevos "podridos" es beneficioso en pequeñas cantidades, ya que ayuda a prevenir ataques cardíacos, embolias, e incluso la demencia. Por supuesto, querrás irte de la reunión cuando sueltes una de tus bombas, pero igual ahora sabes que no es TAN malo. 

4. Dieta

Lo que te comes ahora lo olerás más tarde. Las cebollas, o ajo, o repollo, que son buenos para tu salud y tienen alto contenido de fibras, pueden producir algo de lo que puedes convincentemente culpar al perro. Cantidades excesivas de carne roja, la cual sabes que no es buena para ti, puede que huela como basura quemada, de manera que sabes que debes reducir el consumo. 

5. Problemas mayores

Tú conoces tu propia marca. Todos lo hacemos. De hecho, estudios hechos por investigadores dedicados, y posiblemente faltos de nariz, han dado con una gran revelación innovadora: No pensamos que nuestros propios pedos huelen tan horrible como los de otros. Así que cuando estemos en un estado peor de lo normal, o tirando nubes de vapor más frecuente de lo normal (sin haber comido frijoles en el desayuno, almuerzo, y cena), probablemente sea un buen momento para ver al doctor.

6. Dulce alivio.

Aveces son las pequeñas cosas las que te alegran el día, el rocío sobre las flores en tu jardín, las luces verdes camino al trabajo, no tener que aguantarte un pedo. Porque cuando te llaman a la oficina de tu jefe para una reunión uno a uno, no quieres que tu concentración esté dividida entre negociaciones de salario, y la coordinación de todos los músculos de tu cuerpo para no permitir que un pedo lacrimoso haga temblar a tu silla. ¿Existe un sentimiento mejor que soltarlo finalmente? 

7. Bacterias intestinales

Todos esos comerciales de yogurt tenían la razón. Las bacterias intestinales saludables y eficientes, las que te ayudan a descomponer tu comida, liberan químicos que ayudan a tu sistema inmune y protegen el revestimiento intestinal. También producen más gas y más fuerte, lo cual te ayuda a superar tus niveles normales cuando tu trasero ruja. 

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