¿Por qué los perros ladean la cabeza cuando nos escuchan?

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Cuando un perro inclina la cabeza ligeramente, todo ser humano que lo esté mirando tiende a morir de amor ipso facto. Probablemente, es uno de los gestos más característicos y tiernos de nuestros peludos amiguitos.

La mayoría de nosotros solemos humanizar los comportamientos de los animales y damos un significado a sus gestos, que, probablemente, no tenga nada que ver con la realidad. En este caso, los científicos y veterinarios no tienen totalmente claro el porqué de este comportamiento, aunque hay varias teorías bastante interesantes.

La teoría más aceptada tiene que ver con la capacidad de los perros para empatizar con nosotros. A los canes se les da impresionantemente bien descifrar y responder a nuestro leguaje corporal. Además, también reconocen algunas palabras de nuestro lenguaje.

Aunque no comprende el mensaje literal que le mandas, al regañarle por coger cosas de la encimera o cuando dices le cosas bonitas por cualquier motivo, existen algunas palabras que han aprendido a interpretar. Cuando el animal gira la cabeza es probable que haya escuchado una de estas palabras y la esté relacionando con con alguna actividad.

Otra de las posibles respuestas tiene que ver con la manera en que está “construido” su oído. Los perros son capaces de detectar frecuencias que los seres humanos somos incapaces de oír, pero su capacidad de detectar la procedencia de esos sonidos es menos precisa que la nuestra.

Para el cerebro de un can, la diferencia del sonido de una oreja a otra es extremadamente minúsculo y muy difícil de calcular. Tal vez inclinar un poco la cabeza puede proporcionarle información más clara y útil. Algunos expertos creen que cuando un perro gira la cabeza está ajustando sus pabellones auditivos para identificar mejor la procedencia de un ruido.

Stanley Coren, de la revista online Psychology Today cree que la vista también tiene algo que ver en este comportamiento. Coren dice que con tan solo sostener el puño delante de nuestra nariz nos haremos una idea de como es ver el mundo con un hocico pegado a nuestras caras.

Cuando los canes ven a alguien hablar o emitir algún sonido, el morro no les permite ver bien la parte inferior de su cara y la boca. Al inclinar un poco la cabeza pueden ver esta zona con más claridad. Esto les permite leer de una mejor forma nuestras expresiones faciales. Coen sugiere que de esta forma obtienen la información que necesitan para entendernos de una manera más eficaz.

Todas estas teorías coinciden en lo básico y fundamental, y es que los perros hacen esto para entender mejor su mundo. Todo indica que los que inclinan la cabeza con más asiduidad son especialmente empáticos. Esto no quiere decir que si tu querido perro no lo hace sea un sociópata en potencia, ni mucho menos.

Los perros con orejas más puntiagudas u hocicos cortos suelen mostrar este comportamiento en menos ocasiones, tal vez por que no lo necesitan físicamente hablando. Además, si cada vez que el animal inclina su cabeza su dueño se alegra y le da cariño y alabanzas, el animal aprenderá a relacionar ese comportamiento con recompensas y, seguramente, lo hará más frecuentemente.

Fuente: Mentalfloss, Artículo traducido y adaptado por La voz del muro

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