10 Estereotipos Populares Sobre China Que No Pueden Estar Más Lejos De La Verdad

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La viajera y maestra del kung fu Maria Pipenko ha hecho un intento de tumbar todos esos tristes clichés que nos vienen a la mente cuando pensamos en China. Nosotros en Buenamente.com publicamos sus opiniones para que las analices.

Hay que aceptarlo: China está un poco relegada en el mundo, desde los insistentes turistas chinos a las impresiones superficiales de esos occidentales que se quedan allá.

Yo personalmente adoro todas las cosas que tengan que ver con China, y siempre me entristece que una pobre primera impresión lleve a una confusión tan grande. Por tanto, he decidido tomar todos los estereotipos y hacerlos pedazos.

  • Los chinos no tienen modales, pero es solo desde nuestro punto de vista de lo que es la etiqueta. Una persona china educada tiene todo un conjunto de modales que no poseen los occidentales. Soplar tu nariz con un pañuelo o permitir que tu amigo pague por la cena son groserías muy grandes, pero un chino decente nunca dirá nada al respecto para no avergonzarte. Ellos piensan siempre en el otro antes que ellos.

  • Los crueles chinos comen perros y gatos. No discutiré con nadie por qué comer vacas y cochinos sea mejor. Solo citaré a uno de mis estudiantes chinos: “¿Cómo te podrías comer un perro? ¡Ellos son nuestros amigos!” Si, algunos en China comen perro, pero el número de personas que lo hace es ínfimo.

  • No puedes distinguir un chino de otro. ¡Claro que puedes! Los chinos de Malasia o los de Singapur son diferentes, incluso los chinos del norte o los del Sur de la China Continental. Todo estriba en acostumbrarte a tu entorno – Muy pronto te empezarás a dar cuenta de la diversidad.

  • Todos los chinos son pequeños. Su tamaño pequeño estaba relacionado con su alimentación, pero en los últimos 20 años, su bienestar económico ha mejorado, y han crecido.

  • Los productos chinos son de mala calidad. Claro, muchos productos chinos son una porquería, pero si revisas las etiquetas de casi cualquier marca famosa, verás que tienen el sello Hecho En China impreso. La calidad la define la empresa que manda a hacer el producto, no por el fabricante.

  • China es un país barato. Hay una brecha gigantesca de costos entre las grandes ciudades y las provincias: Por $200 pueden rentar un apartamento grande en la China Central, pero se te haría muy complicado conseguir incluso uno pequeño por menos de $500 en Shanghai. Lo único que es realmente barato en Oriente es comer en la calle.

  • Los chinos solo comen arroz. Muchachos, la comida china es una de las más diversas del mundo – incluso la variedad de vegetales es muy grande aquí, ni les digo las formas de cocinar o la diversidad de especias. La cocina china tiene una lista infinita de opciones, según la región y la estación del año.
  • Los castigos por delitos relacionados con drogas son muy severos. Muchos extranjeros se alarman por eso, y a diferencia de otros puntos de mi lista, este es cierto: China es implacable con las drogas, los castigos van desde cadena perpetua a condena de muerte. Sin embargo, no es un capricho, sino una necesidad. Al inicio del siglo XX, cerca de un tercio de la población china eran adictos al opio, por lo que no es sorpresa que el gobierno chino hará lo posible por prevenir que esto vuelva a suceder.

  • Todos los chinos son expertos en Kung Fu. Claro, y todos los americanos aman las hamburguesas. El Kung Fu realmente es parte fundamental de la cultura china: ninguna película o serie televisiva se filma sin incluir peleas de Kung Fu. El número de adeptos es mucho más grande que en occidente, pero muchos chinos apenas tienen un nivel de aprendiz – digamos, como el basquetbol amateur.

  • Una familia – un hijo. Ni siquiera les había preguntado a mis amigos si tenían hijos antes de enterarme que realmente tenían hijos, y no solo uno. La regla de un hijo por familia aplica sólo para las grandes ciudades. En las provincias, los padres pagan la multa cuando registran el segundo o tercer niño, o incluso los dejan sin registrar – Lo que en realidad no es problema para ellos. Por cierto, a partir del primero de enero de 2016, es permitido que las familias tengan 2 hijos.

Espero que mis observaciones ayuden a otros a darse cuenta que todos somos personas. Es importante intentar entender las acciones de las personas de otras culturas antes de juzgarlas.

Fuente: Maria Pipenko 

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