12 de las situaciones más vergonzosas que suelen darse durante algún encuentro sexual

12 de las situaciones más vergonzosas que suelen darse durante algún encuentro sexual531shares

Los encuentros sexuales, por más intentos que hagan por suavizarlo, dista mucho de ser una experiencia tan perfecta como muchos pretenden hacerla ver. Puede ser que antes de llegar a tener intimidad, el romance, la música y demás detalles hagan de la atmósfera lo más soñada posible. A pesar de ello, todo eso se esfumará desde el mismo instante en que los amantes decidan darle rienda suelta a su pasión; de allí en adelante, cualquier cosa puede pasar.

A menos que sea un encuentro planificado, muchas veces este tipo de circunstancias nos toma de imprevisto; razón por la cual tenemos algún defecto que, de haberlo sabido antes, hubiésemos podido solventar como por ejemplo, una buena "podada" en tu zona íntima o comer un plato más ligero. Lo cierto es que, aún tomando algunas precauciones, tener sexo no es ni la mínima parte de cómo lo pintan. 

De hecho, es sumamente lógico que sea así puesto que es un momento donde el instinto prevalece y el resto de las cosas pasan a un segundo plano, sin olvidar la anatomía del cuerpo humano que contribuye a que algunas situaciones simplemente ocurran, como es el caso de las emisiones de los diversos fluidos corporales. Si todavía no estás muy claro al respecto, aquí en Buenamente.com te aclaramos el panorama, puntualizando 12 de las situaciones más vergonzosas que suelen darse durante algún encuentro sexual. Lo admitas o no, habrás sido víctima de la mayoría (por no decir todas), pero no te sientas mal, justamente lo así será para todos, aunque eso no te sirva de consuelo.

1. Compartir fluidos corporales.

Para nadie es un secreto que así será; sólo que en la práctica es mucho más grotesco de lo que se pudiera esperar. Es ilógico pensar que tus sábanas permanecerán inmaculadas luego de algún encuentro sexual pues comenzando desde el maquillaje, la saliva, el sudor... de allí en adelante TODO quedará sobre ellas. Lo bueno es que una simple lavada será suficiente para borrarlas; lástima que con la mente no funcione esa técnica.

2. Fuerte tirones o "calambres" en las extremidades.

Más tarde que temprano querrás experimentar alguna posición fuera de lo común que pondrá a prueba toda la flexibilidad de tu cuerpo, para ampliar tu repertorio en la cama. Pero no creas todo lo que dicen los libros al respecto; puede que te parezca muy sencillo pero puede terminar siendo la peor experiencia de todas e incluso causarte tanto dolor que ni siquiera puedas moverte por un buen rato. Procura entonces arriesgarte hasta donde estés seguro que tu cuerpo pueda soportar; de otra manera, quizás les toque llamar a los paramédicos luego.

3. Flatulencias indeseables.

Aunque lleves años junto a tu pareja, no dejará de ser extraño el hecho de que se te escape algún gas que rompa por completo la sensualidad del ambiente. Lo más recomendable es ingerir comidas ligeras antes de la ocasión para que el estómago no tenga tanto trabajo por hacer. A pesar de ello, no siempre puedes tomar esta previsión, por lo cual debes estar preparado para lo que venga, incluyendo el desagradable olor.

4. Molesto vello corporal.

Hay personas bastante precavidas que suelen mantenerse bien "podados" para evitar que algún encuentro imprevisto los agarre desprevenidos. Lastimosamente, esto no ocurre con tanta frecuencia como quisiéramos. Aunque a los hombres les sucede más a menudo, una que otra chica también tiene su historia personal sobre esto. Por lo tanto, debes estar preparado porque algo así puede ocurrirte y tendrás que armarte de valor para continuar con normalidad, sin que esta situación apague la pasión.

5. Emisiones corporales imprevistas.

A muchas mujeres les ha ocurrido que durante una tórrida noche de pasión les ha bajado la menstruación, volviendo aquello una experiencia sangrienta. Ni hablar de lo que puede suceder si se animan a probar por la "retaguardia" lo que puede salir de allí. Todo esto es muy posible, así que es mejor tenerlo presente para tomar las previsiones del caso.

6. Olores desagradables.

Entre el sudor, la fricción, el aliento, el estado de salud y aseo de cada persona, además del ambiente que les rodea; todo eso altera la atmósfera que pudiésemos tener durante una noche de sexo. Si estás lo suficientemente concentrado, terminará bien. Sino, tu cara lo dirá todo.

7. Gases vaginales.

Las mujeres no sólo deben preocuparse por lo que sale de atrás, sino también de adelante. La fricción que se genera, en algunas ocasiones, produce sonidos similares al de los tradicionales "gases". No creas que te salvarás para siempre de ello, en algún momento sucederá.

8. Besos grotescos.

Nada mejor para el juego previo que una apasionada tanda de besos, aunque eso no implique que sean los más tiernos y delicados. Mientras más lejos hayan llegado, más incómodo serán; ya podrás imaginarte por qué.

9. Manchas inoportunas.

Es una especie de sello que se niega a desaparecer una vez que tienes sexo con alguien. Por más que revises tu habitación, el sofá, la mesa de la cocina, la alfombra o donde sea que hayan decidido tener intimidad; siempre habrá un curioso que se tope inocentemente con esta pequeña huella de tu travesura.

10. Sabores asquerosos.

Las chicas saben perfectamente a lo que se refiere este punto. Aquellas que complacen a su pareja con el sexo oral después de haber usado un condón saben que el sabor es bastante desagradable. Hazte un favor haciéndolo antes para que no tengas que aguantar las ganas de vomitar.

11. Comezón en el cuerpo.

De pronto, sin razón aparente, tu cuerpo comienza a picarte, como si un enjambre de hormigas caminaran sobre ti. Es como una reacción alérgica que no sabes como controlar. ¿Lo peor? Que nadie podrá detener que te rasques debido a que la molestia es mucha, así que tendrás que hacerlo aunque no sea la mejor pose que pueda adoptar en ese momento.

12. Golpes dolorosos.

Aunque lo hagas en tu habitación, la cual conoces con los ojos cerrados, tropezarás con alguna mesa, silla, peinadora o juguete el cual te infringirá un dolor insoportable. Deja pasar un momento para superar la sensación y vuelve al ruedo, a menos que sea demasiado grave y pues, ni modo, habrás arruinado por completo el momento. Eso también pasa, así que no tienes por qué sentirte mal por ello.

¿Qué otra situación te ha ocurrido a ti? COMENTA y no olvides COMPARTIR esta información con todos tus amigos para que no se sientan mal cuando algo de esto les suceda.

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