40 años después, Nadia Comaneci acapara la atención por su perdurable belleza y estilo

40 años después, Nadia Comaneci acapara la atención por su perdurable belleza y estilo172shares

Existen momentos inolvidables en lo que a competiciones deportivas se refiere. Año tras año vemos como surgen nuevas promesas en distintas disciplinas que vienen a superar las marcas de quienes hoy día se consideran unos iconos en sus respectivas especialidades. Sin embargo, pese al éxito y talento de los nuevos prospectos, algunos personajes son indiscutiblemente imposibles de olvidar.

Tal es el caso de la gimnasta Nadia Comaneci. Su nombre obviamente te será muy familiar debido a que no hay una competición olímpica donde al menos en ciertas ocasiones se recuerde su asombrosa hazaña. Ella se convirtió en la primera atleta en alcanzar un puntaje perfecto en cualquier disciplina de los Juegos Olímpicos en toda la historia, desafiando las expectativas de todos, inclusive la de los fabricantes de las pizarras de anotaciones pues no estaban preparados para tal hecho.

A raíz de esto, sin pasar por alto que en esa ocasión, 1976 siendo más precisos, logró puntuaciones perfectas en varias oportunidades y desde allí su imagen es referencia obligada de la gimnasia mundial. A la fecha, han transcurrido poco más de 40 años y ella continuó con su vida, quizás un poco alejada de las cámaras pero jamás de su pasión deportiva. Aquí en Buenamente.com tomamos la iniciativa de mostrarte lo atractiva que luce a sus 56 años, además de contarte algunos otros detalles interesantes sobre su carrera. 

La historia detrás de esta emblemática mujer del deporte se remonta al año 1976.

Fue en los Juegos Olímpicos realizados en la ciudad de Montreal donde Nadia Comaneci, en ese entonces con 14 años, logró la hazaña que hasta ahora se mantiene en la memoria de muchos como uno de los mejores momentos que han podido ocurrir en cualquier disciplina deportiva a nivel internacional.

Logró lo que nadie antes había podido obtener

Específicamente en su participación sobre las barras asimétricas. A partir de allí, su nombre quedaría inscrito en todos los registros debido a su impresionante participación.

Tenía tan sólo 14 años cuando lo hizo.

Las 18.000 almas que colmaban el estadio de la ciudad durante el evento quedaron atónitos luego de su presentación. Se convirtió en una ícono referencial de la gimnasia artística y, hasta la fecha, su legado se mantiene intacto.

Hay infinidad de anécdotas relacionadas con ese momento glorioso del deporte.

Siendo uno de los más recordados el hecho de que la pizarra no estaba preparada para marcar una calificación perfecta de 10.00, por lo cual sólo pudo observarse el 1.00. Hasta ese momento, se consideraba imposible alcanzar tal puntuación, así que no se consideró importante incluir un renglón adicional para ello. Un dato bastante curioso.

Por todo esto, su nombre quedó grabado como una de las mejores gimnastas de todos los tiempos.

Su carrera después de eso continuó en ascenso, sumando presentaciones magistrales por varios años más, alzándose en los siguientes Juegos Olímpicos de 1980 en Moscú con 2 medallas doradas individuales, que se sumaban a las 3 que había logrado en 1976.

A poco más de 40 años de ese evento, con 56 años luce aún radiante.

Actualmente, reside en los Estados Unidos y presume de una estilizada figura.

Ha pasado por distintos tonos de color en su cabello.

Incluyendo uno castaño oscuro que la hacía ver bastante natural y fresca.

No teme experimentar con su imagen.

Aquí puede verse con el cabello más oscuro. Es una mujer segura de sí misma; de allí que no tema en lo absoluto probar con diferentes estilos.

Derrocha elegancia y buen gusto en todas sus apariciones.

Todavía mantiene en forma para realizar algunas poses de gimnasia.

Se convirtió en madre en 2006.

Se casó en 1996 con el también gimnasta Bart Conner. El pequeño Dylan ya tiene 11 años y ella posa feliz junto a ambos.

Junto a su esposo, dirigen una academia para la formación de gimnastas.

Allí ella se encarga de brindar todas las herramientas y uno que otro de sus secretos para convertirse en unas promesas de esta disciplina.

Un monumento de mujer.

Puede presumir aún de su gran flexibilidad.

Ha encausado su fama en apoyar diversas organizaciones.

Además de haber experimentado como comentarista y ser imagen de algunas marcas deportivas. Una de las organizaciones en las que más se ha compenetrado es la Fundación "Laureus", la cual tiene como propósito sembrar un mensaje de esperanza a quienes más lo necesitan utilizando el deporte como herramienta de transformación social. Su generosidad no conoce de límites. Sin duda, una gran mujer en todos los sentidos.

Su cara refleja la plenitud de su vida.

En su última renovación de imagen pasó a ser rubia.

Tonalidad que la hace ver completamente rejuvenecida.

Antes, ahora y por siempre será una estrella.

¿Qué opinas de cómo luce esta leyenda del deporte? COMENTA y COMPARTE esta interesante historia con todos tus amigos.

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