Conmovedores mensajes entre dos hermanos durante el último tiroteo en colegio de Florida.

Conmovedores mensajes entre dos hermanos durante el último tiroteo en colegio de Florida.17shares

Hace pocos días, un hecho abominable enlutó al pueblo norteamericano, cuando un joven de 19 años llamado Nikolas Cruz decidió transgredir los linderos de su antiguo colegio con un rifle y una gran cantidad de municiones, cobrando la vida de 17 personas entre estudiantes y profesores, hiriendo además a otras 15. Es difícil adivinar lo que pasó por la mente de cualquiera de los presentes mientras el perturbado agresor estuvo suelto paseando por los mismos pasillos donde comúnmente transitaban para tomar sus clases.

Muchos han sido los testimonios que han surgido sobre este suceso, siendo el de los hermanos Zeif uno de los más estremecedores. Los dos se encontraban en sus respectivos salones de clases cuando comenzó la tragedia; a pesar de eso, por estar ubicados en pisos diferentes era casi imposible encontrarse sin volverse blanco fácil para Cruz. 

Así fue como tuvieron que idear una forma alternativa de comprobar que se mantenían con vida y qué tanto riesgo corría cada uno de ellos. Por un momento, la situación se volvió tan peligrosa que pensaron que no volverían a verse nunca más, lo que motivó a uno de ellos a despedirse de una forma demasiado emotiva. Sigue leyendo para conocer la impactante interacción entre estos dos chicos cuyas vidas cambiaron radicalmente luego de la experiencia vivida.

Fueron unos duros momentos los que se vivieron en el colegio Marjory Stoneman Douglas High School, de Florida.

Sin duda, la vida de todos los estudiantes y profesores jamás volverá a ser la misma después de que, el miércoles 14 de febrero, un ex compañero irrumpiera dentro de sus instalaciones arremetiendo contra la vida de todos los presentes.

La tensión y desesperación vividas fueron indescriptibles.

Nadie sabía cuál sería el desenlace desde el momento en que Nikolas Cruz, de apenas 19 años, entró con un rifle y abrió fuego contra todo aquel que se cruzó en su camino por los pasillos del recinto escolar.

En especial para los hermanos Sam y Matthew Zeif resultó todavía más angustiante.

El primero de 18 años y el segundo de 14 años de edad, ambos se encontraban en sus respectivas aulas de clases. Justo en el momento en que se percataron de lo que estaba sucediendo, el único pensamiento que pasaba por su mente era la seguridad del otro.

Matthew, el más pequeño de los dos, se encontraba en el bloque donde Cruz inició la masacre.

Él y sus compañeros fueron protegidos por un valiente profesor de geografía llamado Scott Beiget, quien se dispuso a esconder a todos los estudiantes que pudo dentro de su aula de clases, interponiéndose con su propio cuerpo entre la puerta y el agresor.

El profesor Beigel quedó gravemente herido tras un impacto de bala que lo alcanzó.

Entre tantos acontecimientos simultáneos, Sam no encontraba una forma segura de corroborar que su hermano menor se encontraba con vida, incrementándose en él la zozobra por su integridad. 

Nadie tenía ninguna información sobre los que se encontraban en ese piso.

Entre el temor y el nerviosismo, mientras la mayoría se ocupaba en ocultarse, Sam se preguntaba cómo podía comunicarse con su hermano.

Así, fue como decidió iniciar una inquietante conversación por mensaje de texto.

Sam la inició confiando en que Matthew le respondería con rapidez.

“- ¿Estás bien?
- Esperanzado.
- Sólo sé que te quiero mucho.
- Yo también te quiero.
- Para siempre y eres el mejor hermano.
- Saldremos de aquí, lo prometo.
- Sam.
- Sí.
- La policía está aquí.
- Mi profesor murió.
- Sí.
- Y está sentado en la entrada.”

Sam logró salir, poniéndose a salvo, pero su hermano seguía atrapado.

Trató de mantener la comunicación con él para cerciorarse de que las cosas no se salieran de control.

“- Por favor respóndeme.
- ¿Estás bien? 
- Sí.
- Sí.
- Sólo escóndete por favor.
- ¿Estás bien, hermano?
- Sí.
- Tú.
- Matthew, estoy afuera del edificio. 
- ¿Has encontrado a los policías todavía?”
- Él está.
- Sí.

Por un momento, el indefenso Matthew sintió que no saldría bien librado de este hecho.

“- Hasta ahora
- Mi profesor murió. 
- La puerta está abierta. 
- Sólo quiero que sepas que, sin importar lo que pase, eres lo mejor que me ha pasado.”

Además, aprovechó de enviarle un corto pero emotivo mensaje de despedida a su madre.

“- Mami, eres lo mejor que me ha pasado. Sigue viviendo la vida. 
Llama a la policía.
- Al tercer piso. 
- Ahora.
- Estudiantes de primer año.
- Edificio.”

Sam sólo sintió paz y tranquilidad cuando vio el rostro a salvo de Matthew fuera de los pasillos del colegio.

A raíz de eso, publicó un conmovedor mensaje que hace reflexionar al mundo entero sobre el valor real que le damos a las personas que nos rodean, bien sea familiares o amigos.

“Lo más aterrador de todo era saber que mi hermanito estaba justo arriba de mí y no podía saber si lo vería de nuevo. Nunca lo traté como realmente merecía. Nunca más haré eso. Ver su rostro afuera del colegio fue el mayor alivio que sentí en mi vida. Mis oraciones a todos”.

Ellos aprendieron de la peor manera posible lo importante que es demostrarle a nuestros seres queridos cuánto los queremos.

Nunca estamos seguros de en qué momento podría ser la última oportunidad que tendrás de hacerlo... Gracias a Dios que estos hermanos pudieron reencontrarse y recuperar el tiempo perdido.

¿Te has arrepentido de no decirle a alguna persona lo valioso que es para ti? COMENTA y COMPARTE este conmovedor relato con todos tus amigos para que aprecien a sus allegados de mejor manera.

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