Conoce la historia de la "Jabonera de Correggio": La asesina serial más cruel de Europa

Conoce la historia de la "Jabonera de Correggio": La asesina serial más cruel de Europa1.5kshares

El mundo es un lugar mucho más oscuro de lo que parece. Hemos visto noticias sobre secuestros, violaciones y asesinatos. Noticias que parecen muy alejadas de las realidades de las personas, por lo que muchas veces hacemos caso omiso ante esos hechos atroces porque no nos afectan.

Sin embargo, hay un tipo de criminal que puede estar mezclado entre tus vecinos, amigos o hasta en tu núcleo familiar. Te hablamos de los asesinos en serie, quienes son personas que asesinan continuamente para poder sentir una "gratificación psicológica".

El término "asesino en serie" es acuñado para aquellos que han matado a tres o más personas en un lapso de 30 días o más, los cuales hay muchos más de los que nos gustaría saber. De acuerdo con el psicólogo e investigador policial norteamericano Joel Norris, hubo quinientos asesinos en serie activos durante los años 1985-1990 en Estados Unidos. Por lo que no deberíamos sorprendernos de que existan estos temibles criminales en nuestra ciudad.

Hoy queremos hablarte de una asesina serial que causó terror en Italia durante 1939 y 1940. ¡No podrás creer lo que hacía con sus víctimas!

Conoce a Leonarda Cianciulli

Una madre, asesina en serie y caníbal, conocida mundialmente como "La Jabonera de Correggio", quien causó terror en Italia durante los años 1939 y 1940, tras asesinar a 3 mujeres para sus rituales satánicos. En ella se conjugan problemas psicológicos y creencias espiritistas.

Cianciulli nació el 14 de noviembre de 1893, como producto de una violación

Leonarda llegó a este mundo en Montella, en la provincia italiana de Avellino. Debido a las circunstancia de su concepción, su madre siempre la rechazó, por lo que vivió una infancia sumamente difícil. Es más, ese desprecio hizo que ella intentara suicidarse en dos ocasiones.

En 1914, a sus 21 años, se casó con Raffaele Pansardi, un funcionario de la Oficina del Registro Civil

Matrimonio que su madre no aprobaba, ya que había arreglado un casamiento con un primo. Después de la boda, se fueron a vivir a Lariano, Alta Irpinia, huyendo de un supuesto "mal de ojo" que su madre le lanzó.

Se acercó un adivino que no le predijo un futuro brillante

El peso de esta "maldición" hizo que frecuentase numerosos videntes con el fin de que pudieran revelarle su futuro para constatar si se cumpliría la profecía materna.

Parecía que así iba a ocurrir...

Ya que los videntes le vaticinaron que se le morirían sus hijos y ella acabaría internada en un hospital para enfermos mentales.

La tragedia la persiguió hasta Lariano, donde su esposo fue acusado de fraude y encarcelado en 1927

Tras ser liberado, un terremoto devastó la región de Irpinia, en 1939, y su casa se derrumbó. Fue entonces cuando la pareja decidió mudarse a Emilia, Correggio.

Después de establecerse en el lugar, la pareja decidió formar una familia

No obstante, a Leonarda le costó mucho tener hijos, supuestamente a causa del "mal de ojo". De 12 embarazos, 8 hijos murieron y sólo 4 sobrevivieron.

Rasgos psicopáticos surgieron, que definirían el modus operandi de nuestra protagonista

Porque todo criminal sigue ciertos procedimientos que repite una y otra vez con sus víctimas, confiando en  mantener una forma refinada  de cometer sus crímenes.

Conseguía involucrarse con facilidad en la sociedad 

Pese a ser una persona con un carácter marcadamente antisocial, Leonarda era una mujer querida en la comunidad, amable, altruista, siempre dispuesta a ayudar y consejera de sus amigas más desorientadas. Era una loba con piel de cordero.

Otro rasgo evidente era su tendencia al engaño

Atraía a sus víctimas hasta su casa y se ofrecía a resolver sus problemas de trabajo, amores o envejecimiento, previo pago de una considerable suma de dinero.

La asesina lo tenía todo calculado y actuaba con premeditación

Las visitas a su casa eran en secreto y obligaba a sus víctimas a redactar una carta informando a los familiares que habían emprendido un cambio de vida o un viaje del que no pensaban regresar.

Les invitaba a beber un vino cargado de somníferos 

Ella esperaba fríamente a que estuvieran dormidas para asesinarlas de un hachazo. Después descuartizaba el cuerpo, lo desangraba y utilizaba cada parte para la fabricación de dulces y jabones.

Invitaba a sus vecinas a tomar el té

Degustaba sus pasteles artesanales en familia. Incapaz de distinguir entre el bien y el mal, vendía los jabones obtenidos en barra por toda la localidad.

Con las palabras del vidente en la cabeza, se dio a la tarea de cuidar a sus hijos de manera poco natural

Ella era una persona realmente supersticiosa y creyente en todo lo referente a espíritus y demonios, es por esto que no es raro que ella tomara muy en serio lo que le decían los videntes y buscara hacer un trato con los espíritus del mas allá.

Cuando su hijo Giuseppe, el mayor, fue a pelear en la Segunda Guerra Mundial, su madre temía por su vida

Y dado que él era su hijo favorito, ella estaba determinada a protegerlo a toda costa, por lo que llegó a la conclusión de que debía hacer sacrificios humanos para mantenerlo a salvo.

Debido a su loca idea de hacer rituales satánicos para proteger a su hijo...

Cianciulli cometió 3 terribles asesinados entre mujeres que se creían que eran sus amigas.

La primera víctima fue Faustina Setti

Era una mujer de pueblo, prácticamente analfabeta, que estaba desesperada por encontrar marido. Leonarda la engañó diciendo que le había conseguido un esposo en un pueblo cercano, haciendo que Faustina se despidiera de todos sus amigos y familiares, al anunciarles que se iba. Sin embargo, Cianciulli la drogó y finalmente la descuartizó con un hacha.

Después del brutal asesinato, Cianciulli decidió hacer jabones con sus restos

Para deshacerse del cuerpo recurrió a la soda cáustica usada en su oficio, el cuerpo descuartizado entonces se convirtió en una masa, por lo que lo cocinó en una olla, junto con otros ingredientes, para luego hacer cubos de jabón.

Ella describió el aterrador proceso...

“Coloqué los trozos en una olla, usé siete kilogramos de soda cáustica, la misma que usaba para hacer jabón. Lo mezclé hasta disolverlos, era una papilla espesa, oscura, que vertí en varios recipientes. Después arrojé los restos a una fosa séptica".

La sangre la dejó secar en el horno y la mezcló con ingredientes para hacer galletas

"En cuanto a la sangre en el cuenco, esperé hasta que hubo coagulado, la sequé en el horno, la molí y mezclé con harina, azúcar, chocolate, leche y huevos, así como un poco de margarina; amasé todos los ingredientes. Hice un montón de pastas de té crujientes y se las serví a las señoras que venían de visita, aunque Giuseppe y yo también comimos", palabras de Leonarda en el libro Confesiones de un Alma Amargada.

Su segunda víctima fue Francesca Clementina Soavi

Francesca era una mujer que se ganaba la vida cuidando de los hijos de las madres que trabajaban en fábricas o en los campos. Leornada la engañó diciendo que le había encontrado trabajo en una escuela, en el pueblo de Plasencia. Francesca escribió cartas a sus familiares despidiéndose y, luego de enviarlas, Cianciulli la drogó y asesinó.

Su tercera, y última víctima, fue Virginia Cacioppo

Virginia era una ex-cantante de ópera. Cuando desapareció, el hecho levantó las sospechas de su cuñada, quien hizo una denuncia ante las autoridades. Así fue como descubrieron que la última persona que la había visto fue Leonarda Cianciulli.

Cianciulli narra qué hizo con el cuerpo de su tercera victima

“Terminó en la olla, como las otras dos… Su carne y su grasa eran blancas, cuando se había disuelto, le agregué una botella de colonia y, después de un largo tiempo hirviendo, pude hacer un jabón cremoso bastante aceptable. Le di barras a mis vecinos y conocidos. Las galletas también eran mejores: esa mujer era muy dulce”.

Leonarda fue una mente enferma y calculadora

Ni en su familia, ni en su comunidad, se dieron cuenta de los macabros eventos que se estaban desarrollando. 

Cuando los agentes llegaron a su domicilio, encontraron las evidencias de sus crímenes

Hachas y mazos, así como la olla para preparar el jabón. La comunidad del pueblo de Correggio quedó exaltada cuando se dio cuenta que entre ellos vivía un monstruo.

Tras ser descubierta, Leonarda confesó sus crímenes y explicó con detalle lo que había hecho

Esto causó terror en toda Italia y dio origen a la leyenda de que Leonarda estaba poseída por un demonio. La mujer fue sentenciada a 30 años de prisión y a tres años en un psiquiátrico penitenciario. Murió el 15 de octubre de 1970, tras sufrir una apoplejía cerebral en el psiquiátrico penitenciario de mujeres de Pozzuoli.

Ahora, un busto de la mujer es exhibido en el Museo Criminológico de Roma

En el lugar también se exhiben las herramientas utilizadas para asesinar a sus víctimas, así como también los utensilios usados para preparar los jabones y galletas de humanos.

¿Qué opinas sobre ésta historia? ¿Habías escuchado antes de algún caso parecido?

DEJANOS SABEN TU OPINION
TE LO RECOMENDAMOS
TU PUEDE INTERESAR