Controlar los niveles de la hormona del hambre puede ayudar a conseguir el peso ideal

Controlar los niveles de la hormona del hambre puede ayudar a conseguir el peso ideal12shares

Las hormonas son sustancias producidas por las glándulas endocrinas del cuerpo humano, cuyo propósito es activar el funcionamiento de los diversos órganos en la medida de que se van segregando en mayor o menor cantidad. Son transportadas por el torrente sanguíneo y cada una tiene su propia identidad particular. Así, dependiendo del tipo, pueden regular el mecanismo por completo de un órgano, el crecimiento, la actividad sexual, los niveles de azúcar y sal, entre otras cosas.

Es por eso que resulta importante aprender más sobre cómo funcionan y para qué sirven cada una de ellas, pudiendo así colaborar con la obtención de resultados particulares. En el caso de la saciedad, la hormona responsable es la leptina. Ésta se encarga de indicarle al cerebro si tiene hambre o no, dependiendo de la medición de los niveles de grasa que arroje.

Apoyándose en esta información, muchos especialistas afirman que es posible emplear algunas tácticas de manera efectiva para controlar su producción en el cuerpo, de forma tal que ayude al control del peso, incluso perderlo si así lo queremos. Si has estado en fuertes regímenes alimenticios y de ejercicios, pero no has visto resultados satisfactorios, o prefieres explorar otras opciones menos complicadas, este artículo es para ti. Sigue leyendo para ver cuán eficiente puede llegar a ser.

La leptina es la hormona del cuerpo que regula el hambre y la saciedad.

Se elabora a partir de las células grasas del organismo. Si sus niveles aumentan, el cerebro asume que debe dejar de almacenar grasa y comienza a quemarla. Mientras que si bajan mucho, vuelve nuevamente a acumularla. En condiciones normales, se mantiene bastante equilibrada, pero no siempre resulta así.

En cambio la ghrelina es la sustancia que, principalmente, en células especializadas del estómago y del páncreas, es la encargada de generarnos esa sensación de hambre que nos avisa de la necesidad de nutrientes.

Sus niveles son muy altos antes de comer y disminuyen drásticamente cuando hemos terminado, manteniéndose así hasta tres horas después, momento en el que vuelven a aumentar. Cuando estamos a dieta, la cantidad de esta hormona en sangre es mayor, por eso sufrimos esa continúa sensación de apetito.

La pérdida de peso es, en gran medida, un asunto de equilibrio hormonal.

Si bien es cierto que la actividad física y la alimentación son importantes para el control del peso corporal y que son variables que podemos manejar más fácilmente, no es lo único determinante sobre ello. Si el organismo presenta un desbalance hormonal, no importa el resto de los esfuerzos, los resultados serán desalentadores. Así que es vital garantizar que todo el sistema endocrino funcione bien, principalmente la producción de leptina.

Muchos expertos afirman que la obesidad se relaciona directamente con esta hormona.

Esto es debido a que se han encontrado hallazgos que avalan la resistencia a la leptina en aquellos individuos que padecen de esta enfermedad. En virtud de eso, al encontrar la manera de recomponer su producción normal en el cuerpo, podría combatirse de forma efectiva la obesidad, restaurando la energía vital del organismo.

Son múltiples las consecuencias corporales generadas por la resistencia a la leptina.

Entre las principales están una sensación de hambre continua, el cerebro procesa que el organismo necesita más grasa y por eso demanda mayores cantidades de comida, la energía corporal se mantiene en sus niveles más bajos y el metabolismo funciona lentamente.

Hay varios factores que influyen en la resistencia a la leptina.

Ellos son: la inflamación, la dieta y los niveles de producción de esta hormona.

Cuando el cuerpo está inflamado le cuesta distinguir los valores de leptina.

Así que el cerebro tarda más en procesarlo, por lo cual en algunos momentos pide más comida de la que realmente necesita.

Dietas que manejan niveles elevados de azúcar y grasas hacen querer comer más.

Son pocos los nutrientes que se obtienen y por eso se requiere de otros alimentos para obtenerlos. Es asombroso todo el peso que puedes perder sólo disminuyendo la cantidad de azúcar que se consume.

Aparte, mayores niveles de leptina en el organismo generan su resistencia.

Aunque la ciencia hasta ahora no haya logrado explicar con certeza la razón de ésto.

Controlando la inflamación y llevando una buena dieta se lograrán los mejores resultados.

Toma nota de los siguientes tips para mantener la leptina en los niveles óptimos y lograr el control eficiente del peso corporal por medio de ella.

Minimiza el consumo de alimentos procesados y demasiado azucarados.

Si puedes eliminarlos por completo mucho mejor.

Incluye en tu dieta diaria mucha fibra.

Te harán sentir más lleno y mejora el sistema digestivo.

Consume grandes cantidades de proteínas.

Dan mayor sensación de saciedad.

Descansa el mayor tiempo posible.

Eso hará que tengas más energía y necesites comer menos alimentos para sentirte bien.

Como ves, mejorando algunos hábitos podrás controlar la acción negativa de esta hormona.

Logrando sentirte y verte de lo mejor. ¡Pruébalo!

¿Habías oído hablar antes de esta hormona? No olvides dejar tus COMENTARIOS y COMPARTE esta valiosa información con tus amigos y puedan aprovecharla para su propio bien.

DEJANOS SABEN TU OPINION
TE LO RECOMENDAMOS
TU PUEDE INTERESAR