El hallazgo de un viejo ataúd enterrado en su patio llenó de lágrimas a toda la ciudad

El hallazgo de un viejo ataúd enterrado en su patio llenó de lágrimas a toda la ciudad287shares

En mayo de 2016, John y Ericka Karner se mudaron al barrio Lone Mountain, en San Francisco. Es una vieja localidad en donde se encontraba el cementerio Odd Fellows, que fue trasladado para hacer espacio para la expansión de la ciudad a finales del siglo XIX. Los Karner estaban muy alegres por haber comprado su propia casa, así que llamaron a un equipo de constructores para hacer algunos trabajos de remodelación.

Una vez iniciadas las obras, los constructores se propusieron excavar para obtener espacio y así colocar nuevos cimientos. Mientras los trabajadores daban forma a su obra, uno de ellos sintió que su pala chocaba con algo. Consultó el hecho con su supervisor, ya que no quería causar daños a algún tubo de drenaje, pero decidieron seguir excavando para ver de qué se trataba y lo que encontraron fue algo impresionante, que daría un gran alivio a una familia que había sufrido una triste pérdida hacía más de 100 años.

Sigue leyendo esta historia a continuación para que te enteres del impresionante hallazgo:

Se trataba de un féretro de metal, hecho de plomo y bronce, y estaba perfectamente sellado

Éste contenía los restos perfectamente conservados de una niña de aproximadamente dos años de edad. A través de los vidrios en su superficie se podía ver su cabello rubio, llevaba un vestido blanco de algodón hecho a mano y adornado con cintas. La pequeña tenía lavanda en el cabello y en forma de cruz sobre el pecho, sujetaba una rosa y tenía hojas de eucalipto a los lados.

De inmediato dieron aviso a las autoridades para investigar de quién era el pequeño cuerpo

Con la esperanza de llevar a cabo las pruebas genéticas necesarias, para ver si era posible contactar a algún familiar.

Los Karner debían hacerse responsables del cuerpo

Cuando el médico examinador de las autoridades locales constató la disposición del féretro y la niña en su interior, descartó la existencia de un crimen y concluyó que la responsabilidad del cuerpo era de los Karners. En ese momento, la familia se comunicó con la organización Garden of Innocence (Jardín de Inocentes) que se encarga de dar sepultura a niños de entre 1 y 8 años que fueron abandonados.

La llamaron "Miranda Eve"

La asociación “Garden of Innocence” (“Jardín de la Inocencia”) tomó el control de todos los costos de la investigación, pues se habían comprometido a dar un entierro digno a la pequeña desconocida, a quien le dieron el nombre de “Miranda Eve”. Para el momento continuaban haciendo las pruebas genéticas con la muestra que se tomó del cadáver. El cuerpo estaba en muy buenas condiciones, por lo que se pudo constatar que la niña había muerto hacía 140 años y, además, lograron comunicarse con un pariente lejano.

"Jardín de la inocencia" Un lugar para el descanso eterno de los niños abandonados. Dedicado el 23 de enero de 2016.

Finalmente descubrieron su verdadero nombre...

Después de más de 1000 horas de investigación de 34 voluntarios, estudiar 29.982 registros de entierros, comparar mapas de 1870 con 2017, analizar parcelas y registros de un cementerio que no existe, rastrear árboles genealógicos y pruebas de ADN, se encontró que se trataba de una niña llamada Edith Howard Cook, nacida el 28 de noviembre de 1873, quien había fallecido el 13 de octubre de 1876.

Se determinó que la causa de la muerte de la pequeña había sido una condición conocida como "marasmo"

Un tipo de desnutrición por deficiencia energética que ataca en los primeros años de vida. Fue enterrada en una sección del cementerio Odd Fellows, que ya no existe, en el distrito Richmond de San Francisco, California. Y el suceso fue una tragedia para la comunidad entera, quienes en su momento pasaron largos días buscándola luego de que fuera secuestrada de su casa antes de cumplir un año de edad. Sus padres murieron al año de su desaparición, así que decidieron poner fin a la búsqueda.

Fue un proceso de investigación bastante complejo

 Se necesitó de cuatro fases para llegar a una identificación de la niña 100% positiva. Primero, debieron determinar en qué parte del ahora ex-cementerio se ubicaba la residencia de Karner. Luego, buscaron posibles candidatos, tal vez familiares de "Miranda Eve", enterrados cerca de donde ella estaba sepultada. Se investigaron las historias familiares de esos probables candidatos para hallar posibles descendientes vivos y poder realizar un examen genético de ADN. Por último, se obtuvieron muestras de ADN de los descendientes y se descubrió que había una clara coincidencia entre las muestras de la niña y un pariente vivo.

Se trata de Peter Cook de 86 años de edad...

Un sobrino nieto de Edith, que vive en Bay Area, California.

El abuelo de Peter Cook era Milton Cook, el hermano mayor de Edith

Quien nació en 1871 y falleció en 1926, a la edad de 55 años, siendo administrador de la fábrica de cinturones de cuero H.N. Cook Belting Manufacturing Co., el negocio que fundaron sus padres, Horatio Cook y Edith Scooffy.

Un verdadero descanso para Edith y sus padres

Después de develar el misterio, la organización le dio a Miranda una nueva sepultura el 4 de junio de 2016, en el cementerio de Greenland Memorial Park en Colma, California, en una ceremonia en la que participaron 140 personas, pero que conmovió a toda la ciudad de San Francisco. 

Conmemoración a Edith

En el lugar donde ahora yacen sus restos, se llevó a cabo el 10 de junio un servicio en memoria de la niña Edith Howard Cook, inscribiendo su verdadero nombre en la misma lápida donde está inscrito el de 'Miranda Eve'. En la tumba también se colocó un retrato de Edith Howard Cook que creó, a su imaginación, la artista Jennifer Onstrott Warner, de Fairy Tale Portraits.

Elissa Davey es la fundadora del "Jardín de la Inocencia"

Al respecto, ella comenta lo siguiente: "quise fundar un lugar para que los niños encontraran el descanso, el amor y la dignidad que merecían". 

Su intención es proveer entierros dignos a niños abandonados y no identificados

"En el 'Jardín de los inocentes' tenemos la oportunidad de entrar en sus vidas y ser su familia, para mostrarles amor, incluso si nunca los conocimos en la vida". 

No existe un número claro de decesos entre niños abandonados 

Muchos niños abandonados son enterrados en fosas comunes o no identificadas cada año. Davey fundó el "Jardín de la Inocencia", para proporcionar a los niños abandonados, hasta los 8 años, una ceremonia y un entierro respetuoso y sincero. 

Miles de voluntarios se encargan de dar sepultura a niños abandonados que mueren en los Estados Unidos  

Voluntarios de todo el país han sido entrenados por ella para encargarse de trabajar con las oficinas forenses locales y reclamar los cuerpos de los niños abandonados y no identificados.

También trabajan con lo socios y dueños de cementerios 

Existen 11 Jardines de la Inocencia en los Estados Unidos.

Davey y sus voluntarios han hecho una gran labor 

A través de los Jardines de la Inocencia han proporcionado servicios funerarios a 307 niños en los últimos 18 años. 

Los caballeros de Colón son grandes aliados de Davey

Los Caballeros de Colón es una beneficencia fraternal católica. Los principios de esta asociación la caridad, la unidad, la fraternidad y el patriotismo.

Cada niño es acompañado por un grupo numeroso de personas

El servicio de cada niño es acompañado por los Caballeros de Colón, las autoridades locales y los miembros de los Boy Scouts. Cada niño recibe un nombre nuevo y un servicio conmemorativo completo, que incluye un poema escrito especialmente para él o ella.

Los Boy Scouts también forman parte de este grupo

Cada niño es enterrado en una urna o cofre hecho a mano por los Boy Scouts, como parte de su proyecto Eagle Scout, o por carpinteros de todo Estados Unidos. Se incluye una manta hecha a mano y un juguete Beanie Baby.

Existe un manual de operaciones que debe seguir cada Jardín

Cada jardín cuenta con personal voluntario de la comunidad donde se encuentra ubicado.

Siempre están en búsqueda de nuevos voluntarios 

Cada jardín necesita un mínimo de 16 residentes locales dedicados a proporcionar entierros dignos para los niños abandonados de su área.

Actualmente están en búsqueda de nuevos espacios 

Ellos trabajan para encontrar cementerios que donen espacio para, al menos, 50 niños y con capacidad para  expandirse.

Davey cree que el Jardín de la Inocencia es innovador, porque es una de las pocas organizaciones dedicadas a este fin 

"Somos pocos los que nos dedicamos a brindar servicios conmemorativos a niños abandonados y no identificados, en un área reservada especialmente para ellos".

Otras personas han encontrado consuelo en los Jardines de la Inocencia

Además de darles un adiós apropiado a estos niños, muchos miembros de la comunidad que han perdido niños asisten a las ceremonias y consiguen hacer el cierre del proceso de pérdida de sus propios hijos.

Davey se apasionó por esta causa cuando leyó acerca de un bebé no identificado que fue encontrado en un bote de basura en 1999

En ese momento, decidió que cada niño que abandonaba este mundo merecía ser reconocido y recordado, con la oportunidad de darle a ese niño que tuvo tan poco tiempo un último momento de amor y dignidad.

El gerente general de Jardín de la Inocencia habla sobre esta causa

"Con Elissa, todo se trata de esos bebés. Ella es como un tanque del ejército, nada puede interponerse en su camino o detenerla. Ella es como un ángel, uno de los discípulos de Dios. Ella se desvive por hablar con todos sobre los Jardines porque siente que una vez que lo haga, ellos querrán ayudar."

¿Qué opinas de esta historia? COMENTA y no olvides COMPARTIRLA con todos tus amigos.

también ve esto

Cecilia María La monja que murió sonriendo.

Cecilia María La monja que murió sonriendo. La historia de la Hermana Cecilia María y su hermosa actitud ante la vida. https://goo.gl/Ys2c47

Posted by Buena Mente on Thursday, December 7, 2017
DEJANOS SABEN TU OPINION
TE LO RECOMENDAMOS
TU PUEDE INTERESAR