El “Schindler polaco” que salvó a más de 8.000 judíos con una falsa epidemia.

El “Schindler polaco” que salvó a más de 8.000 judíos con una falsa epidemia.2shares
“Yo no estaba en condiciones de luchar con una pistola o una espada, pero encontré la manera de asustar terriblemente a los alemanes”.

Nació en Polonia en el año 1913, Eugene Lazowski siempre soñó con estudiar medicina. Persiguió su objetivo y ya para cuando inició la Segunda Guerra Mundial, Lazowski estaba recién salido de la universidad de su país.

En ese momento se unió a los médicos de la Cruz Roja en la guerra. Y desde el comienzo estuvo pendiente del conflicto que había entre los alemanes y los judíos. Cuando Hitler llegó a Polonia, los judíos fueron separados de los polacos por un muro. La mayoría de las personas “al otro lado del muro”, estaban muriendo de hambre y enfermando cada día más.

Lazowski notó esto y decidió crear un sistema de ayuda para los judíos de su comunidad. Sólo debían dejar un pedazo de ropa blanca fuera de sus casas, no importaba lo que fuera, y él llegaría a ayudarlos. Iba ocultándose en las noches, para que nadie se enterara de lo que estaba haciendo y asistía a los que necesitaran un doctor. Se hacían largas filas de personas para que Lazowski los examinara.

En el año 1940 el doctor fue trasladado a la aldea Rozwadów, en la que habitaba más de la mitad de la población judía. A ese lugar no habían llegado los alemanes, pero en poco tiempo estarían ahí.

“Yo no estaba en condiciones de luchar con una pistola o una espada, pero encontré la manera de asustar terriblemente a los alemanes”-Eugene Lazowski-

Un compañero de la facultad de Lazowski, Stanislaw Matulewicz, había descubierto que si se inyectaban bacterias muertas a una persona, y luego se le realizaba un examen de sangre saldría como positivo para tifus sin necesidad de presentar los síntomas de la enfermedad. Así que Lazowski, no dudó y e inmediatamente lo probó en uno de sus amigos, que no quería volver al campo de batalla, y procedió a inyectarle la infección.

Esperaron impacientemente los resultados. Hasta que llegaron con la noticia: “Achtung, Fleckfieber (Peligro de tifus)…confirmado positivo. Aíslen al paciente. Imposible pise suelo alemán”.

Estando comprobada la efectividad de la idea, iniciaron con la operación. Inyectó a más de 8.000 personas en Rozwadów y en los pueblos aledaños. Mientras más partes llegaban de vuelta de los alemanes confirmando la enfermedad, más aliviados se sentían los judíos en la aldea.

Lazowski actuó con mucha precaución y se ocupó en crear una epidemia “real”. Llevaba el registro exacto de cuántas personas se “contagiaban” y debía hacer ver que iba escalando cada ves más. Y lo logró, ya que al poco tiempo, los alemanes declararon el área en cuarentena.

Tiempo después, médicos alemanes fueron a supervisar el área. Lazowski los recibió fuera de la aldea y les ofreció comida. Mientras conversaban y bebían, los médicos más viejos enviaron a los jóvenes a revisar. Al llegar al hospital, sólo sacaron unas pocas muestras de sangre y se retiraron. Las cuales dieron positivo.

Al finalizar la guerra Lazowski se mudó a Oregon, Estados Unidos, y formó una familia. Siempre fue cauteloso y cuidó no revelar nada de lo ocurrido, por miedo a que tomaran venganza en su contra. De hecho, su hija cuenta que su esposa nunca se enteró de nada de lo que hizo Lazowski.

Eugene Lazowski falleció en el año 2006 a sus 92 años, y se le hizo un documental para rendirle honor a su memoria y había millones de judíos agradecidos por haber sido el “Schindler polaco” que los salvó.

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