Estas fueron las primeras mujeres físicoculturistas en la historia y su lucha por la igualdad

Estas fueron las primeras mujeres físicoculturistas en la historia y su lucha por la igualdad354shares

En la interminable lucha por la igualdad total, la mujer ha tenido que luchar contra una infinidad de convencionalismos sociales en áreas muy diversas, como el trabajo, la ciencia, la cultura, o el deporte. Ésta última es probablemente la más mediática, ya que las competiciones deportivas siempre han disfrutado de una amplia cobertura informativa a lo largo de la historia. De hecho, es posible que hayas escuchado la historia de Katrine Virginia Spitzer, cuando en el año 1967 se convirtió en la primera mujer en correr un maratón.

Igualmente hablado fue la incorporación de la figura femenina al mundo del físicoculturismo, ya que la corpulencia y fuerza de estas mujeres amenazaba enormemente la masculinidad de los demás contendientes. A tal punto llegó, que las primeras mujeres en hacer físicoculturismo fueron injustamente consideradas una raresa de circo, en vez de deportistas de nivel profesional. Aquí les contaremos su historia. 

Mujeres físicoculturistas

Formidables y atractivas. Es así como realmente fueron las primeras mujeres físicoculturistas de la historia a mediados de 1800. Sin embargo, su fortaleza atemorizaba a los hombres de la época, quienes debido a su pensamiento retrógrado, las consideraron con rarezas dignas de un espectáculo de circo.

"La dama Hércules
Katie Sandiwa"

Vulcana La Belleza Musculosa
Obviamente no se les permitió participar en ningún tipo de competición de fuerza, levantamiento de peso o físicoculturismo.

Se les consideraba un simple entretenimiento para ser contempladas con asombro y, por ello, no era poco común encontrarlas vestidas con encaje, vestidos de gasa y sombreros tocados, con la intención de sorprender aún más al espectador.

Katie Brumbach fue una de las primeras mujeres físicoculturistas, y también se hizo muy conocida en los años 1900. La llamaban hija de un “gigante” y una mujer musculosa, Brumbach nació en el circo, donde creció y pudo entrenar para desarrollar su formidable cuerpo, con el que adquirió reconocimiento y fama.

Su esfuerzo le consiguió un contrato con el circo Ringling Brothers and Barnum & Bailey Circus, en el cuál trabajaba como levantadora de pesos, dobladora de barras de hierro, o sosteniendo a su marido por encima de la cabeza ¡con tan solo una mano!

Aunque pueda parecer algo entretenido, lo lamentable es que Brumbach nunca logró ser tomada en serio y siempre fue considerada por la sociedad como una anormalidad.

A pesar de todo esto, ella y otras mujeres dedicadas al físicoculturismo lograron abrir un camino para las siguientes generaciones de mujeres deportistas y luchadora, al popularizar su arte y su talento ¡Bravo por estas guerreras! ¡Y gracias!

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