Este monje budista empezó una protesta con la que el mundo entero quedó en estado de shock

Este monje budista empezó una protesta con la que el mundo entero quedó en estado de shock3shares

A veces las acciones de una sola persona pueden cambiar por completo el curso de una nación, e incluso del mundo. Hay actos de protesta tan poderosos y simbólicos, que impactan de manera definitiva al público y se convierten en momentos de la historia tan significativos que sus repercusiones traspasan los límites de las fronteras y el tiempo: el hombre frente al tanque en la plaza de Tiananmén en 1989 o los "happenings" de los hippies en los 70s en contra de la guerra son dos ejemplos de ello.

Pero el que te contaremos a continuación es un acto de protesta sin precedentes, tan extremo e impactante que conmovió a la opinión publica mundial, a tal punto que movilizó a la población y los países aliados para finalmente lograr el objetivo de quien lo realizó: el derrocamiento del presidente de Vietnam.

Lo más sorprendente de todo es que el protagonista fue un monje budista, a quienes generalmente se les conoce por su inmensa tolerancia y ecuanimidad, pero más impresionante aún es la serenidad que mantuvo en un momento donde cualquiera de nosotros perdería la cabeza.

En 1963 ocurrió uno de los actos de sacrifico más impactantes de la historia

El 11 de junio de ese año, en medio de una protesta en Saigón en contra del gobierno de Vietnam el monje budista de 67 años Thích Quáng Dúc se bajó de su auto Austin color azul, se sentó en posición de loto, pidió que lo rociaran con gasolina y, manteniendo una perfecta compostura, se encendió a sí mismo en fuego delante de la multitud que ahí se encontraba.

Este espectacular acto de auto inmolación conmovió al mundo entero

El monje había asistido al lugar junto a varios cientos de practicantes del budismo quienes protestaban pues estaban siendo discriminados y perseguidos por el gobierno autoritario que regía Vietnam en ese entonces y obligó al mundo occidental a voltear sus ojos hacia los problemas que azotaban a la nación asiática.

Pero, ¿qué motivó a este monje a llegar a tal extremo?

En las décadas de los 50 y 60 del siglo XX, el gobierno encabezado por Ngo Dinh Diem, que favorecía la minoría católica indochina, había aprobado varias leyes punitivas y discriminatorias en contra de los budistas. La crisis empeoró luego de que el 18 de mayo de 1963, nueve civiles desarmados que protestaban contra la prohibición de los símbolos budistas fueran asesinados en un tiroteo.

Los líderes budistas exigieron el fin a la represión religiosa

El 10 de junio, un vocero de los monjes informó a la prensa internacional que algo importante ocurriría en las manifestaciones pautadas para el día siguiente en las calles frente a la embajada de Camboya en Saigón.

Aunque pocos fueron los periodistas que se presentaron 

Los que sí asistieron fueron testigos de cómo dos columnas compuestas por 350 monjes y monjas budistas marcharon llevando pancartas de protesta. Luego llegaría Thích Quang Dúc, colocó un cojín en el piso y se sentó a entonar una plegaria en forma de cántico, mientras otros dos monjes lo rociaban con combustible y lo encendían. En un acto de auto-control sin precedentes, se mantuvo totalmente quieto mientras el fuego lo consumía.

En ese grupo de periodistas que cubrían el evento se encontraba el fotógrafo Malcolm W. Browne

La fotografía de Browne que retrata al monje quemándose mientras permanecía totalmente impávido, le mereció en premio Pulitzer de ese año, y aún resuena hoy en día. La banda de rock Rage Against the Machine la usó como portada de su primer disco.

La imagen de Thích Quang Dúc envuelto en llamas sacudió al mundo

Incluso el presidente John F. Kennedy dijo que "Ninguna fotografía en la historia de las noticias ha generado más emociones alrededor del mundo que esta" Muchas personas vieron el acto del monje como una demostración de que Vietnam carecía de uno de los derechos más atesorados: la libertad de religión.

Sin embargo, a pesar del repudio global, el gobierno vietnamita continuó su persecución

El presidente Diem ordenó al ejército arrestar a más de mil budistas en Hue y Saigón. Las protestas se multiplicaron, incluyendo actos de auto inmolación similares al de Thích Quang Dúc. Las personas alrededor del mundo empezaron a preguntarse qué habría motivado a los pacíficos budistas a cometer tales sacrificios.

Para los Estados Unidos, Diem había llegado demasiado lejos

Finalmente el gobierno de los Estados Unidos, a cargo de John F. Kennedy, exigió a Diem que encontrara la manera de acabar con el conflicto. El mandatario vietnamita respondió molesto alegando que las protestas budistas eran sólo una cortina de humo de los grupos comunistas que querían sacarlo del poder. Los norteamericanos perdieron la paciencia, y el primero de noviembre de 1963 la CIA orquestó un golpe de estado que culminó con la ejecución de Diem al día siguiente.

El sacrificio del monje dejó un legado permanente

Luego de su inmolación el cuerpo de Thích Quang Dúc fue llevado a un crematorio para terminar de incinerarlo, pero los trabajadores encontraron algo realmente increíble en sus cenizas, el corazón del monje había resistido a las llamas. Hoy en día es exhibido en un templo como símbolo de compasión y fuerza de voluntad.

Por su extraordinario sacrificio, Thích Quang Dúc fue nombrado un bodhisattva

Es decir, un ser iluminado que elige retrasar su camino a la trascendencia a cambio del bienestar del resto de la población. Su acto heroico precipitó la caída del régimen opresor y aseguró el respeto para los budistas en Vietnam, incluso hasta el día de hoy.

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