Estos son 10 de Los Experimentos Más Crueles en la Historia de los EE.UU.

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Cuando te pones a pensar por un minuto sobre el cómo obtuvimos nuestras increíbles y modernas curas, y medicinas; y el dónde aprendimos todo lo que sabemos sobre la psicología, las cosas empiezan a oscurecerse un poco.

En realidad, no hay ninguna forma en la que podamos obtener conocimiento o productos de manera ética porque, tan pronto como comienzas a indagar un poco sobre el tema, descubres estudios que son menos que placenteros. Por cientos de años, la raza humana ha torturado, sacrificado y experimentado no solo con animales, sino también con personas de carne y hueso. Sin embargo, esto no pasa en los Estados Unidos, ¿verdad?

Error.

Los Estados Unidos es una tierra cultivadora de pesadillas, ¡y algunas de ellas han sido incluso lideradas por sus gobiernos! Estos estudios son un sueño hecho realidad para los conspiradores teóricos, personas que buscan opacar la imagen de personas, medios o gobiernos.

Vamos a darles un vistazo:

1. Experimento de la Prisión de Stanford

En este experimento increíblemente retorcido, los estudiantes eran divididos en "prisioneros" y "guardias de prisión" para observar los efectos psicológicos que generaban estas posiciones. Los estudiantes que actuaban como guardias de prisión se volvieron abusivos y sometieron a algunos de los prisioneros a tortura psicológica. Incluso el profesor que lideraba el experimento fue afectado por la situación, permitiendo que el abuso continuara. Las cosas se pusieron tan mal que el experimento fue detenido tras seis días. 

2. Experimento de Milgram

En otro ejercicio de autoridad, ligeramente diferente, los sujetos de prueba fueron divididos entre "aprendices" y "profesores". Los aprendices fueron conectados a electrodos y a los profesores se les dio un botón para que pudieran proporcionar descargas de electricidad a diferentes niveles de intensidad. Los aprendices eran actores, pero los profesores no sabían eso. Cuando el aprendiz cometía un error, se les daba una descarga. Los investigadores querían ver cuán lejos irían los profesores si una figura de autoridad les incitaba a electrocutar al aprendiz, y algunos fueron tan lejos como para hacer desmayar al aprendiz o, incluso, matarlo.

3. Experimento del Hospital Hofling

Este experimento fue pensado para estudiar la relación entre doctores y enfermeras. Se le pidió a un total de 22 enfermeras que le inyectaran a un paciente el doble del máximo de la dosis diaria de un medicamento que ni siquiera estaba en el historial del paciente. Esta solicitud fue hecha por un médico que ellas no conocían, ¡a través de un teléfono! La parte más perturbadora de esto es que 21 de las 22 enfermeras lo hubieran hecho sin inconveniente, y diez de ellas ya lo habían hecho en el pasado con alguna droga diferente. A causa del respeto hacia aquellos que contaban con la posición de "doctor", todas las enfermeras excepto una suprimieron su juicio y ética.

4. Experimentos a los prisioneros de San Quentin

Por casi 40 años, el Dr. Leo Stanley realizó experimentos con cientos de prisioneros. Muchos de ellos involucraban implantes testiculares, en donde Stanley le quitaba los testículos a prisioneros ejecutados o incluso a carneros, cabras o jabalíes, y los implantaba en prisioneros vivos. Él quería descubrir una forma de rejuvenecer a los hombres viejos, pero la única cosa que logró fue convertirse en un monstruo.

5. Operación Clímax de Medianoche

Aunque el nombre pueda sonar genial, la Operación Clímax de Medianoche era una pesadilla. Básicamente, la CIA condujo experimentos de control mental en ciudadanos inocentes de San Francisco y New York que pasaban tiempo en ciertos burdeles. Las prostitutas atraían a los hombres, quienes no sospechaban nada, y les daban bebidas con LSD para observar los efectos de la droga.

Texto en la imagen: "Operación Clímax de Medianoche" tiene a las prostitutas alterando las bebidas de hombres inocentes sólo para observar qué pasaría-- en "Burdeles" que, en realidad, son lugares seguros de la CIA equipados con cámaras y espejos unidireccionales.

6. Experimentos con Gas Mostaza

Durante los años 40, la Armada de la Marina experimentó con sus propios soldados para probar los efectos del gas mostaza. Los marineros que se resistieron fueron amenazados con enviarlos inmediatamente a una Corte Marcial y con ello a 40 años de cárcel. Tras los experimentos, los soldados vivieron quemaduras, ampollas, descamación de la piel y devastadores efectos de salud a largo plazo. El gobierno negó que esto hubiera sucedido hasta los años 90. La peor parte es que la investigación nunca avanzó hacía ninguna parte. Sus sacrificios fueron para nada.

7. Estudio de Malaria en la Penintenciaria Stateville 

En los años 40, algunos presidiarios se ofrecieron como voluntarios para estudiar los efectos de las drogas contra la malaria. Algunos mosquitos eran inyectados con la cepa de la malaria y luego los pacientes eran picados por, al menos, diez mosquitos infectados. Después, durante el Juicio Médico en Nuremberg, se argumentó que esta investigación no era mejor ni diferente a la conducida por los Nazi en los campos de concentración.

8. Programa Holmesburg 

Usando prisioneros como sujetos de prueba, el Dr. Kligman inyectó a estos "dioxina", un compuesto altamente tóxico encontrado en Agent Orange. Los prisioneros sufrieron muchos problemas de salud, incluyendo lupus y daño psicológico. Luego, Kligman aplicó altas dosis de dioxina a la piel de los prisioneros, resultando en daños severos para estos.

9. Experimento Vanderbilt 

En una increíblemente retorcida violación a los derechos humanos, los investigadores de la Universidad de Vanderbilt le dieron a algunas mujeres embarazadas cócteles de hierro radioactivo para ver si el metal podría cruzar la barrera de la placenta. El resultado fue que sí pudo, y las mujeres no fueron informadas de lo que estaban tomando. Sus bebés nacieron prematuramente y muchos de ellos tenían cáncer. 

10. Estudio del Monstruo

Este es, probablemente, el estudio bajo el nombre más acertado de toda la lista. Wendell Johnson condujo una investigación sobre 22 niños huérfanos, alabando a la mitad su fluidez al hablar, y menospreciando a la otra mitad por sus impedimentos de habla. El grupo que recibió la terapia negativa, sufrió efectos psicológicos negativos y algunos tuvieron impedimentos al hablar por el resto de sus vidas. Seis de ellos fueron, finalmente, compensados por el daño en el año 2007, casi 60 años después.

Así que, esto fue lo que pasó.

Aún cuando, definitivamente, tenemos mejores y más éticas formas de hacer las cosas hoy en día, hay veces en que fallamos. Entonces, es importante que aprendamos de los errores del pasado para que podamos seguir avanzando al futuro.

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