¡Excelente Noticia! Oveja Bebé crece de Forma Éxitosa en un Útero Artificial

¡Excelente Noticia! Oveja Bebé crece de Forma Éxitosa en un Útero Artificial472shares

Se ha conseguido que ocho corderos continuaran su desarrollo, mucho más de lo que lo hubieran hecho dentro del vientre de sus madres. A lo largo de cuatro semanas, sus pulmones y cerebros se desarrollaron, les creció lana, abrieron sus ojos, se retorcieron un poco y aprendieron la manera de tragar; todo esto de acuerdo a un nuevo estudio que ha tomado el primer paso adelante hacia los úteros artificiales. Este tecnología podría ayudar a bebés humanos prematuros, pero por los momentos solo ha sido probado con ovejas. 

Todo esto se trata sobre imaginar el mundo de una manera donde los úteros artificiales ayuden a desarrollar bebés y eliminar los riesgos de salud en los embarazos. Sin embargo, es importante no adelantarse a los estudios, esto según declaraciones de Alan Flake, un cirujano fetal del Hospital de Niños de Filadelfia y líder de este tema. "Esto es completamente ciencia ficción al solo pensar en tomar un embrión y que comience su desarrollo dentro de una de nuestras máquinas sin que su madre sea el elemento crítico para conseguirlo", comentó el cirujano. 

En su lugar, el punto de desarrollar un útero externo, "Biobag", es darle a los bebés recién nacidos un ambiente más natural, un dispositivo que asemeja el ambiente de un útero para seguir desarrollándose, explica Flake. 

"Sistema extra-corporal para el Soporte Fisiológico Fetal - Tres Componentes. 
1) Sin bombeo, baja resistencia, baja área de superficie, revestido con heparina, circuito oxigenador. 
2) Sistema del Biobag cerrado. Continua el intercambio de fluidos. 
3) Arteria umbilical / Vena umbilical en la interfaz vascular". 

La Biobag puede que no luzca como un útero, pero este contiene las mismas partes claves.

Es una bolsa plástica limpia que encierra el feto del cordero y lo protege del mundo exterior, tal como lo haría un útero; esto es una solución electrolítica que baña al cordero de forma similar a como lo haría el líquido amniótico en el útero; y es una manera para que circule la sangre del feto e intercambie dióxido de carbono para obtener oxígeno. El cirujano Flake, y sus colegas, publicaron los resultados hoy en la revista Nature Communications.

Lo cierto es que Flake espera que la Biobag mejore las opciones de cuidado para los infantes prematuros.

La precocidad es la causa principal de muertes en los recién nacidos. Solo en Estados Unidos, el 10% de los bebés nacen de forma prematura, lo que significa que nacieron antes de cumplir 37 semanas en el vientre de sus madres. Por otro lado, cerca del 6%, o 30.000 de esos nacimientos están considerados como extremadamente prematuros, significando esto que nacieron antes de cumplir las 28 semanas de gestación.

Estos recién nacidos (prematuros) requieren de apoyo intensivo a medida que continúan desarrollándose fuera del cuerpo de sus madres.

 Los bebés que sobreviven al parto necesitan ventilación mecánica, medicinas, y vías que le proporcionen nutrición y los fluidos necesarios para su supervivencia. Aún así, si logran sobrevivir a estas unidades de cuidado, muchos de ellos (entre el 20 y 50 por ciento) seguirán sufriendo por otras condiciones de salud que habrán surgido por el desarrollo atrofiado del sistema de sus órganos. 

Y es que cuando hay un bebé prematuro, existen grandes riesgos.

“Los padres deben tomar decisiones críticas sobre si usar medidas críticas para mantener a sus bebés vivos, o si permitir tratamientos menos dolorosos, es decir, un cuidado confortable", expresó la neonatóloga Elizabeth Rogers, co-directora del Programa de Seguimiento del Cuidado Intensivo de la UCSF Benioff Hospital de Niños, quien no está involucrada en el estudio. “Una de las cosas que no se dicen en los partos prematuros extremos es que hay familias que dicen lo siguiente: 'Si hubiera sabido que el resultado para mi bebé iba a ser tan malo, hubiera preferido que no pasara por todo esto'". 

Es por ello que los científicos han tratado por décadas en desarrollar un útero artificial que pudiera re-crear un ambiente mucho más natural para los bebés prematuros y que pudieran continuar con su crecimiento. 

Uno de los desafíos más grandes fue re-crear el intrincado sistema circulatorio que conecta a la madre con el feto: la sangre de la madre fluye hacia el bebé y luego va de regreso, intercambiando oxígeno para el dióxido de carbono. La sangre necesita fluir con la presión necesaria, pero si se colocará un bombeo externo, este podría dañar el corazón del bebé. 

Para resolver este problema, Flake y sus colegas crearon un sistema circulatorio sin bombeo.

De manera que pudieron conectar el cordón umbilical del feto a un nuevo tipo de oxigenador, así la sangre fluiría a través del sistema. Lo haría de tal manera que el latido del corazón del bebé sería suficiente para alimentar el flujo sanguíneo sin agregar otra bomba.

Pero eso no era todo, aún quedaba por resolver las posibles infecciones.

El siguiente problema a resolver sería el riesgo de infecciones, por los cuales atraviesan los infantes prematuros en las incubadoras de cuidado intensivo. Es allí cuando la bolsa y el fluido amniótico toman lugar. El fluido va desde afuera hacia adentro, tal como lo haría un útero, removiendo desperdicios, protegiendo al infante de gérmenes infectados del hospital, y mantiene al feto desarrollando sus pulmones llenos de fluidos.

Para poner en prueba su teoría, el cirujano Flake y sus colegas experimentaron con 8 fetos de corderos durante 4 semanas.

Los cuales tuvieron de 105 a 120 días de gestación, lo que sería equivalente en infantes humanos de 22 a 24 semanas de embarazo. Luego de que pasaron las cuatro semanas, ellos fueron pasados a un ventilador regular, tal como si fueran bebés prematuros en una unidad de cuidados intensivos.

Y, por el momento, las pruebas parecen dar grandes resultado.

La salud de los corderos con el ventilador fue tan buena como la que tendría uno de su misma edad al ser extraído por cesárea. Luego de que los corderos fueron sido removidos del ventilador, se procedió a realizar la eutanasia con ellos para que los investigadores pudieran examinar sus órganos. Sus pulmones y cerebros (los órganos más vulnerables en los infantes prematuros) estaban en buen estado y totalmente desarrollados, tal y como hubieran crecido de estar en el vientre de sus madres. 

Claro que los corderos no son humanos, y sus cerebros se desarrollan de formas totalmente diferentes. 

Los autores de este proyecto deben realizar muchas más investigaciones y probar la eficacia de este dispositivo antes de que pueda ser utilizado en bebés humanos. Lo cierto es que ya están haciendo pruebas en bebés corderos del tamaño de un humano en la Biobag. Hasta ahora se encuentran con muy buena salud. "Pienso que es muy realista el hecho de pensar que en unos tres años podría hacerse la primera prueba con humanos", comenta Flake. 

Sin embargo, esto podría estarnos acercando al futuro de la reproducción artificial.

“Esto es muy interesante, y es realmente innovador", expresó Rogers. "Debemos ser capaces de continuar con un ambiente artificial que pueda reducir los problemas causados al nacer de forma prematura", agregó. 

Según declaraciones de Flake, las investigaciones continuarán. "Cada vez que trabajo con los corderos, me emociono demasiado por el trabajo que se está ejecutando", expresó. "Pienso que es impresionante el sentarse allí, y ver cómo el cordero se desarrolla tal y como lo haría en un útero... Es un esfuerzo totalmente inspirador para poder continuar la gestación normal aún estando fuera del vientre de su madre". 

Sin duda, ésto es un gran paso para la humanidad.

Te dejamos un video para que veas todos los detalles de este increíble avance en la ciencia y en la vida:

Fuente / Credit: facebook.com/naturecommunications

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