Hombre que decidió tener sexo con un coco cuenta los detalles de su repugnante experiencia

Hombre que decidió tener sexo con un coco cuenta los detalles de su repugnante experiencia10shares

La sabiduría popular dice que "entre gustos y colores, no han escrito los autores" y, sin duda alguna, en el plano sexual, eso se cumple a la perfección. Por más experiencia que acumulemos o historias que escuchemos, siempre habrá algo que nos asombrará y hará preguntarnos ¿cómo se le pudo haber ocurrido hacerlo de esa manera?

Adicional a ello, son los hombres quienes insólitamente tienen las ideas más descabelladas en este tema, más aún cuando se trata de cosas extravagantes que emplean para excitarse. De hecho, en algunas películas hemos visto casos donde han usado diversos alimentos como implementos, no sólo para aumentar la líbido, sino también para concretar extraños encuentros sexuales.

La historia que veremos a continuación es una de las más extraños que de seguro muchos habremos conocido. Este hombre escogió a un pobre coco como "compañero de aventuras" y su destino fue totalmente abrumador. Puede que para muchos sea algo repulsivo pero, aparentemente, logró su cometido hasta que el tiempo pasó y sucedió lo imprevisto. ¡No podrás imaginar el desenlace de este hecho!

La experiencia sexual de este hombre con un coco te dejará con la boca abierta.

No, no estás leyendo mal. Es exactamente así: ¡con un coco!  Fue un usuario de Reddit a quién se le ocurrió esta alocada (y un poco desagradable) idea. Y como si no fuese suficiente con eso, ahora decidió que era oportuno que otros se enteraran de lo que le había sucedido luego de hacerlo por algún tiempo.

En un primer momento, narra toda la preparación previa al encuentro.

Dijo que le pareció interesante ver cómo sería masturbarse con esta inusual fruta, así que comenzó a idear cómo poderlo hacer corriendo los menores riesgos posibles. Fue así como decidió comenzar por hacerle el agujero que le permitiera cumplir con su cometido.

Le costó cerca de media hora completar el agujero del tamaño ideal para no hacerse daño.

Por un asunto de resistencia. El coco estaba bastante renuente. 

Después de terminarlo, pensó en el resto de los detalles.

Entonces comenzó a ver qué podía usar como lubricante.

Prefirió seguir optando por productos alimenticios que tuviera en su casa.

Sus palabras fueron: “Decidí que necesita algo de lubricante así que agarré la primera cosa resbalosa que encontré -mantequilla-, lo unté en el coco antes de meter mi carne. Cogí con el coco y de hecho se sentía bastante bien, así que metí el coco bajo mi cama y seguí con mi día”.

¿A quién no se le hubiese ocurrido la mantequilla?

Bueno, luego de una idea así, todo es posible.

Esto fue la primera vez. Pero eso no quedó allí.

Seguidamente comentó: “Por la siguiente semana el coco fue mi salvador. Cada vez que quería masturbarme simplemente lo sacaba de debajo de la cama y cogía ese delicioso agujero que se hacía cada vez mejor por la acumulación de mi semen y la mantequilla que actuaban como lubricante. Era el cielo”.

¡Estuvo más de una semana continua haciéndolo con el coco!

Lo peor es que no se le ocurrió limpiarlo ni una sola vez.

Entonces, sucedió lo inevitable.

El resto de la historia es todavía más insólita: “A la semana empecé a notar más moscas de las usuales, al igual que un extraño y poco placentero olor en mi cuarto. Tenía que ser el coco, ¿cierto? Así que decidí cogerlo una vez más, tirarlo y conseguir uno nuevo”.

¡El coco tenía vida dentro de él! Y no de una forma metafórica.

Siguió contando: “Verán, la razón del incremento en el número de moscas era que el coco era el perfecto lugar para poner huevos. Mientras penetraba el coco una última vez, empecé a sentir algo extraño moviendo. Extrañado, saqué mi pene y descubrí que estaba cubierto en mantequilla y semen podrido, y LLENO DE MALDITOS GUSANOS. Se estaban moviendo por toda la cabeza de mi pene y algunos estaban tratando de meterse en mi uretra. Grité, lancé el coco contra la pared lo que empeoró totalmente la situación."

¿Cómo no lo vio venir?

Definitivamente, no fue para nada una buena idea.

Así que amigo, la próxima vez piénsalo un poco más. O, por lo menos, sé más aseado.

¿Habías escuchado antes algo como ésto? Deja tus COMENTARIOS y COMPARTE esta descabellada nota a ver qué piensan tus amigos sobre este inusual encuentro.

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