La Ciudad Circular de Bagdad, una innovadora construcción del siglo VIII

La Ciudad Circular de Bagdad, una innovadora construcción del siglo VIII2shares

Hace poco hablamos sobre las 19 ciudades más grandes que han existido en la historia de la humanidad. Pero, hay una en particular que no hemos abarcado y que merece toda la pena dedicarle su propio artículo.

Pues resulta que la Ciudad Circular de Bagdad constituyó un gran proyecto urbanístico y revolucionario en sus tiempos. Incluso, para la fecha es vista como un hito dentro del diseño urbanístico y además como una referencia cultural indiscutible para los siguientes siglos.

Estudiemos este imponente proyecto más a fondo, conozcamos las infraestructuras de las que disponía y quiénes fueron sus principales creadores...

Fue fundada en el año 762 por el primer califa de la dinastía Abasí, Al-Mansur. Está ubicada a tan sólo 85 km de la antigua Babilonia, Madinat al-Salaam, o “ciudad de la paz” en castellano, fue sin duda el más importante proyecto arquitectónico y urbanístico del s.VIII

De acuerdo a diferentes fuentes históricas, Al-Mansur le pidió el diseño de la ciudad a Marshallah, un judío de origen iraní y a Naubakht, un zoroastriano, haciéndoles saber que debía tener una planta circular como un homenaje a Euclides, quien era considerado el padre de la geometría y a quien admiraba y había estudiado por años.

Hoy en día, podemos ver diferentes proyectos que han aplicado los mismos principios, que se basaban en lo funcional y en la habitabilidad. A pesar de que no está estipulado que así fuera, se pueden notar las evidentes similitudes

Al-Mansur le dio a su nueva capital el nombre de Madinat al-Salaam y este era el nombre que aparecía en las monedas y sellos oficiales de aquella época. Por lo menos esto se mantuvo hasta el s. XI, tiempo en el que se impuso de manera definitiva el término con el cual sus habitantes la conocían: Bagdad

El proyecto fue completado en el año 768, con una duración de 4 años. Fue construida con la forma de un círculo perfecto, con un diámetro de 2 km, dentro de la ciudad había una gran cantidad de parques y otras zonas de recreamiento, al igual que villas y jardines, que rodeaban el palacio y la mezquita de Al-Mansur

La construcción contó con la colaboración de más de 100.000 ingenieros y operarios de la construcción que habían ido de todas las partes del mundo. Los materiales principales en el levantamiento de la ciudad fueron el ladrillo, de 4 cm y fabricados in situ, y el mármol, utilizado en las partes más nobles de la ciudad

Cabe destacar que para la época Madinat al-Salaam contaba con reservas de agua en sus extremos norte y sur, gracias a lo cual todas las casas tenían el privilegio de recibir el suministro constante de este importante recurso.

Los muros tenían un grosor de 44 m de base y 12 en su parte más alta, y una altura de 30 m. Cuatro puertas, una por cada punto cardinal y con una separación de 2,4 km cada una, que permitían el acceso a la ciudad. El muro interior estaba rodeado de otro exterior almenado, de 50 m de grosor, protegido por numerosas torres de vigilancia

Desde cada una de las puertas salía una avenida principal que llevaba hasta el corazón de la ciudad, donde estaba ubicada la residencia del califa, con pórticos, numerosas tiendas y bazares. Y de cada una de estas avenidas salían el resto de calles.

Así que, por siglos, Bagdad fue vista como el culmen urbanístico, y también como la ciudad circular más perfecta, espaciosa y mejor protegida del mundo

Desafortunadamente, hoy en día no queda ni la sombra de lo que fue esta fascinante ciudad, ya que fue víctima de innumerables saqueos e invasiones, sin embargo significó un logro urbanístico admirable.

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