La cruda realidad detrás de las fiestas de 15 años revelada por el lente de una fotógrafa.

La cruda realidad detrás de las fiestas de 15 años revelada por el lente de una fotógrafa.0shares

La cultura de cada país del mundo es tan diversa que puede ser sumamente opuesta de un punto a otro en el mundo. Sin embargo, lo que las caracteriza a todas es que sus habitantes llegan a apropiarse de las costumbres, tradiciones y rituales de una forma tan exagerada que no les importa la cantidad de sacrificios que deban realizar (por más descabellados que éstos sean) para continuar con su realización.

En la mayoría de los países latinoamericanos, el arribo de una chica a sus 15 años es un acontecimiento de enormes proporciones, el cual suele celebrarse haciendo el mayor derroche de gala, majestuosidad y elegancia, para anunciar el paso de "niña" a "mujer" de la muchacha, haciendo lo que se conoce como su "debut" en la sociedad.

Puede parecer bastante altruista y atractivo, pero ¿qué pasaría si un evento como éste no llegara a ocurrir? Quizás podría pensarse en eso dada las condiciones socio económicas de muchas familias, aunque para nuestra sorpresa, no se escatima en gastos para concretar este hecho, posicionándolo en los primeros lugares de las prioridades del hogar, aún por encima del mejoramiento de las condiciones de vida en general. ¿Dudas de que esto sea así? Sigue leyendo para comprobarlo con tus propios ojos.

En Latinoamérica se tiene como costumbre celebrar por todo lo alto en cumpleaños número 15 de las jovencitas.

Esta tradición se remonta a las costumbres precolombinas de los mayas y los aztecas, quienes realizaban algunos rituales en esta etapa de la vida de una niña para indicar el comienzo de su camino transitorio hacia la adultez.

Luego de la llegada de los españoles, se vio influenciada por la cultura extranjera.

Pasó a convertirse entonces en un acto mucho más formal, con una estructura bastante elaborada, incluyendo elementos de tipo religioso como la celebración de la misa, el baile del vals y los vestidos voluptuosos. 

Con el transcurrir del tiempo, se fue transformando en el festejo que hoy día conocemos.

Es por eso que la anunciación de la llegada de una niña a la familia causa una emoción indescriptible pero, a la misma vez, comienza la tortura de idear las maneras de conseguir los recursos suficientes para rendirle este honor, una vez llegado el momento.

A pesar de ser tan antigua, se mantiene grandemente arraigada en el sentir colectivo.

Llegando a generar preocupación por no cumplir las expectativas que semejante celebración requiere.

Se concibe como la manera más idónea para hacer la "presentación a la sociedad" de la naciente señorita.

De allí que no se repare en gastos para su preparación.

Algunos padres se dedican enteramente a ahorrar para cumplir con esta especie de "precepto social".

Incurriendo en cualquier tipo de sacrificios con tal de que su pequeña tenga la mejor fiesta de todas.

Pero, ¿verdaderamente tiene algún sentido todo esto?

Al igual que muchos de nosotros, a la fotógrafa Delphine Blast le surgió la misma inquietud en su mente pues quedó sorprendida al caer en cuenta todo lo que un grupo familiar está dispuesto a hacer para que no se pierda esta tradición.

Decidió trasladarse a Colombia para escudriñar en la vida de algunas de las familias que apoyan esta idea.

Sus impactantes hallazgos fueron resumidos en una selección de fotos denominada “Quinceañeras”. ¡No podrás creer los oscuros detalles detrás de cada uno de estos festejos! 

Sorprendentemente, la población con menos recursos hace suntuosas fiestas a pesar de su comprometida realidad económica.

Estos ejemplos servirán para que veas con claridad sobre lo que estamos hablando...

¿Preparado? No lo creo...

Para Melany Forero, el momento más emotivo de la noche fue cuando ocurrió el rito de los zapatos.

Las 90 personas invitadas pudieron observar cómo sus padres sustituían sus zapatos sin tacón por unos con tacón alto, dando a entender que ya estaba convirtiéndose en toda una mujer. Asistieron todos los miembros de su familia y algunos amigos cercanos.

Entretanto, Laura Cristina Zarta tuvo una fiesta con 200 invitados.

Una alta cifra de asistentes, más aún considerando que su padre se desempeña como vendedor de frutas y su madre no tiene empleo. Seis meses le tomó a sus padres completar el dinero para la celebración, los cuales pudieron invertirlo en cumplir otro de sus más anhelados sueños: cursar la carrera de criminología.

Iasbleidy no adivinó en ningún momento lo que su familia estaba tramando.

Sus padres explicaron que ahorraron desde el nacimiento de la chica para llegar a este día. ¡15 años de ahorros invertidos en una sola noche! ¡Que va!

Nadie en el pueblo se quedó por fuera de la fiesta del 15 cumpleaños de Mayra.

Basada en una temática de "caramelo dulce" elegida por la agasajada, tres meses estuvieron preparando todo para que los 100 invitados disfrutaran una noche mágica. 

Con las condiciones de vida de esta chica, en lo que menos pudiese pensar sería en hacer una fiesta.

Su nombre es Karen, vive sola con su madre quien, a pesar de ser el único sustento del hogar trabajando como secretaria, se dedicó por un año a ahorra para hacer la fiesta. Como no logró recaudar suficiente, pidió un préstamo para congraciarse con las 85 personas invitadas del cumpleaños número 15 de su hija. ¡Wow!

Los padres de Brenda trabajan como recicladores. Su fiesta tuvo un costo total de 3000 dólares.

Para reunirlos, ambos se esforzaron durante tres años y medio. 150 personas completaron la lista de invitados.

La elegancia y opulencia de su vestido no concuerda en lo absoluto con su realidad familiar.

Primero la fiesta de 15, luego todo lo demás...

Esta muchacha llamada Natalia suele pasar la mayor parte del tiempo sola, debido a que su mamá trabaja arduamente y sin descanso en una zapatería ubicada al sur de Bogotá. A pesar de eso, tuvo su fiesta de 15 junto a familiares y amigos.

A veces la fiesta es más deseo de la madre que de la hija.

Ella también se llama Natalia. Su madre alegó que no tuvo la oportunidad de tener su propia fiesta, por eso hizo hasta lo imposible porque su hija no tuviera que pasar por lo mismo. 100 personas fueron testigos del evento.

¡Todo sea por que las fotos salgan bien!

¿Y dónde queda el sentido común, la formación en valores sólidos y la protección familiar?

Como se pudo notar, todo esto y más pasa a un segundo plano. La prioridad es la fiesta de 15.

Las imágenes hablan por sí solas.

No es justo para ningún padre sentirse obligado a cumplir con este obsoleto canon social. Ojalá la mayoría caiga en cuenta de eso pronto...

¿Crees que tienen algún aporte valioso a la vida de una jovencita la celebración de sus 15 años? Dinos tus COMENTARIOS y no olvides COMPARTIR con todos tus amigos.

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