Los baños públicos son incluso más peligrosos de lo qué pensábamos.

Los baños públicos son incluso más peligrosos de lo qué pensábamos.7shares

Sentarse o no sentarse en la taza de un baño público, he ahí el dilema, ese es el sufrimiento que todos hemos pasado, sobre todo las mujeres. Tener aprecio por uno mismo y su propio cuerpo implica cuidar de tu salud, y cuando la vida te pone en una encrucijada en la que sólo puedes escoger entre dos opciones (la humillación pública o u baño público), evidentemente no nos queda más remedio que escoger el menor de los males. Y como este se trata de un problema bastante común y cotidiano para casi todo el mundo, hemos decidido averiguar un poco más sobre este problema tan delicado e investigar si realmente los baños públicos son tan peligrosos como nos lo imaginamos.

Hoy en Buenamente.com hemos hecho una recopilación de las 10 reglas primordiales que debes seguir para que tu visita inevitable a los baños públicos sea segura para tu salud. Y adiconalmente, al final del artículo encontrarás un bono, con la respuesta a una de las preguntas más jugosas en referencia a los baños públicos.

#10 Evita bajar la palanca del inodoro con tu mano

Aunque luego de usar el inodoro laves tus manos, los gérmenes que recojas se irán contigo y pueden pegarse tanto a la perilla o cerrojo de la puerta, como a tus pertenencias. Usa una toalla de papel para hacerlo, y luego deséchala en la basura inmediatamente. O si no quieres desperdiciar papel o no tienes más a mano, usa tu pie para hacerlo.

#9 Prefiere las toallas de papel para secar tus manos

Los secadores con aire no sólo pueden tener su superficie contaminada, con lo que te contaminarías al tocar el botón de encendido, sino que además el aire caliente que emiten son el caldo de cultivo perfecto para los gérmenes, por lo que al usarlos te "soplan" todos esos gérmenes sobre las manos, haciendo que tu lavado de manos no sirva para nada. Si por alguna razón el lugar que visitas tiene toallas de tela, NO las uses. Es preferible que te sacudas el agua y termines de secarte sobre tu ropa.

#8 Lava bien tus manos al terminar

Lava bien tus manos para evitar contaminarte. Recuerda que en promedio un ser humano toca su cara de 2 a 5 veces cada minuto, lo que significa que puedes poner gérmenes muy cerca de tu boca en cualquier momento. Así que no olvides lavar tus manos cada vez que visites un baño público, al menos durante un minuto completo y no toques ninguna superficie del baño luego de hacerlo, pues lo más probable es que estén contaminadas.

#7 No olvides bajar la tapa antes de bajar el inodoro, para evitar diseminar los gérmenes

Al terminar de usarlo, debes dejar el lugar correctamente. Jala la palanca del inodoro sólo después de haber bajado la tapa, pues de lo contrario estarás diseminando los gérmenes de la taza del inodoro por todo el baño.

#6 No coloques papel en el asiento del inodoro

Mucha gente coloca papel en el asiento antes de sentarse en un inodoro de un baño público. Y aunque parezca una buena idea, en realidad es una de las peores. El papel absorbe mucho la humedad, que es donde las bacterias más se multiplican, así que no lo hagas.

#5 Siéntate correctamente

La humanidad no usó inodoros sino hasta su historia reciente y la posición que adoptamos al usarlos no es para nada natural. Sentarse sobre el inodoro causa tensión y esfuerzo y puede provocar hemorroides o estreñimiento. Ponerse en cuclillas sobre el asiento es la forma natural de hacerlo y además te permite no estar en contacto con todas las bacterias del inodoro.

#4 Protege tus pertenencias

Lo ideal sería que alguien te sostuviera tu cartera, chaqueta y demás pertenencias mientras estás en el baño, pero si no tienes a nadie que te ayude, hagas lo que hagas, no las coloques en el suelo. Intenta guindarlas de un gancho o en última instancia, colocarlas sobre el tanque del inodoro.

#3 Escoge bien el cubículo al que entrarás

De acuerdo con los científicos, la gente tiende a preferir siempre el segundo cubícalo, incluso si sólo hay dos cubículos en un baño. Así que cuando entres a un baño público, escoge siempre el primero, ya que habrá sido usado por menos gente y estará más limpio.

#2 Presta atención a los detalles

Al usar un baño público, presta atención a algunas cosas antes de usarlo. Debería haber jabón, papel higiénico y un horario de limpieza. 

#1 Los lugares más peligrosos son los que parecen más seguros

Nadie sabe a ciencia cierta cuántas bacterias hay en un inodoro público. La empresa BioCote recolectó muestras en un día de trabajo de normal en el baño de su oficina y encontraron más de 50,000 microorganismos diferentes. El lugar más contaminado era el lavamanos, aunque no te lo imagines. Esto se debe a que los inodoros son limpiados mucho más concienzudamente que los lavamanos. Sólo el 19% de las bacterias en un baño se encuentran en el inodoro, el resto están en bañeras, lavamanos, pisos, paredes, perillas de puertas y palancas para bajar el inodoro.

Bono

A pesar de todos los rumores que hay al respecto, es casi imposible contagiarse de una enfermedad de transmisión sexual por usar un inodoro. Así que incluso la gente más germofóbica puede dejar de preocuparse por eso.

¡Comparte con todos tus contactos para ayudarlos a cuidar su salud!

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