Un pequeño detalle en tu ropa interior podría salvarte de incómodas infecciones vaginales.

Un pequeño detalle en tu ropa interior podría salvarte de incómodas infecciones vaginales.1shares

Nuestra salud es lo más importante y seguir buenos hábitos de higiene nos permite mantenerla en óptimo estado. Aunque debemos admitir que muy pocas personas dedican el tiempo suficiente para que sí sea y el cuerpo es quien termina pagando las consecuencias. Y cuando se trata del cuerpo femenino, las cosas resultan ser más complicadas, pues hay ciertas zonas que son muy delicadas y una de ellas es sin lugar a dudas la vagina.

Como el cuerpo humano es una máquina perfecta, es de esperarse que ésta área tenga su propio sistema para auto limpiarse. En la vagina habitan un gran número de bacterias que son beneficiosas y además hay presencia de ciertos líquidos que la ayudan a mantenerse sana.

Sin embargo, toda esa flora puede verse alterada por diversos factores como la falta de higiene, tener relaciones sexuales sin protección y por supuesto, el uso de ropa muy ajustada. Y es de allí de donde proviene la creación del bolsillo interno que traen tus pantys y que seguramente ya te has preguntado para qué sirve. 

Su objetivo es la prevención de infecciones vaginales.

Para tal fin las compañías productoras de ropa interior femenina han colocado una segunda capa de tela exactamente debajo del área de tu vagina y su función es evitar que sudes demasiado en esta zona, tu piel estará mucho más ventilada e impedirá que haya demasiada fricción. Esto ayudará a que haya un equilibrio en la temperatura del área y por ende no se desarrollarán esas terribles infecciones. 

Algunos modelos de pantys no poseen esta tela…

Entre ellos están las tangas o los sexys modelos de encaje, pues fueron diseñados y elaborados para usarse por pocas horas. Usualmente encontraremos este bolsillo en ropa interior de algodón y obviamente no sirve de billetera. 

Nunca es tarde para aprender con algunos consejos para una buena higiene íntima femenina.

Si estamos limpias, nos sentimos bien, disfrutamos más de la vida y de nuestra sexualidad. Cuidar de la salud de nuestra zona íntima es muy importante, pero hay que saber hacerlo bien. 

Lo primero es conocer un poco el cuerpo femenino.

La vulva y la vagina no son lo mismo, no deben confundirse, son los órganos de la copulación. La vulva es el conjunto de los órganos genitales externos de la mujer: clítoris, labios, bulbos, glándulas, uretra y vagina. La vagina es la conexión de los órganos sexuales externos de la mujer con el útero y la vía por donde el bebé es conducido fuera del cuerpo de la madre en el parto. Es también donde el flujo menstrual sale del cuerpo y por donde el pene entra durante las relaciones sexuales. 

La piel de los genitales femeninos juega un papel muy importante en esta zona.

Pues nos proporciona sensibilidad, dolor, calor, frío, tacto, presión, protección y placer. Tiene en su superficie millones de orificios y glándulas productoras de grasa y sudor.

Para cuidar bien de la higiene íntima hay que prestar atención a factores como el olor, la flora y el flujo vaginal.

El flujo vaginal o moco tiene la función de limpiar, hidratar y lubricar y es producido por las glándulas de la vulva. El olor es producido por el sudor, el sebo, las secreciones vaginales, uretrales y menstruales más la descomposición de bacterias. Y mucho cuidado con la flora bacteriana, la que no se debe destruir ya que protege contra otras bacterias patógenas o dañinas.

Las infecciones vaginales son más comunes de lo que crees.

Así que no está de más recordarte las maneras de prevenirlas...

Lo primero que debes hacer es mantener una buena higiene.

Lava tu zona íntima todos los días.

No hace falta que uses un jabón especial…

Uno neutro y un poco de agua caliente será suficiente. 

Será mejor que uses ropa de algodón…

Ésta permitirá que tu piel se ventile mejor y que la flora vaginal no sufra alteraciones y se mantenga en perfecto estado.

No olvides usar protección cuando tengas relaciones sexuales.

Asegúrate de no dejar residuos de papel al orinar.

Evita el uso de ropa interior de licra y pantalones ajustados. 

Cambiar de ropa interior cuando esté húmeda.

No es recomendable realizar duchas vaginales ya que puede dañar el pH y con ello favorecer infecciones. 

Evita recurrir a la depilación láser pues ésta altera el medio ambiente natural de los genitales. 

Los tampones deben ser utilizados cuando sea muy necesario.

Y no de forma permanente, ya que impide la salida de flujo y bacterias. Los tampones acumulan sangre que es, en la menstruación, un desecho del cuerpo. 

Cambiar de toallita sanitaria frecuentemente y usar de preferencia las que no contienen perfumes.

Ya que sabes que esta tela no está ahí como decoración, procura comprar ropa interior que la tenga.

Y acude a tu médico si sientes alguna molestia.

Ya sea picazón, ardor o cualquier sensación desagradable e inusual que experimentes en tu zona genital, debes visitar a un ginecólogo. Éste se encargará de revisarte e indicarte el tratamiento que necesites. ¡Evita auto medicarte! Si cumples sus indicaciones, esa infección quedará en el pasado en muy poco tiempo.

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