Una niña de 4 años le dijo a un anciano “hombre viejo”. Él le contestó y su madre no podía creerlo

Una niña de 4 años le dijo a un anciano “hombre viejo”. Él le contestó y su madre no podía creerlo3.3kshares

Desde ese día sus vidas cambiaron por completo.

Los niños nunca dejan de sorprendernos con sus ocurrencias. Ellos no saben de maldad, siempre actúan con bondad, honradez y sobretodo con amor. Así que nunca dejamos de encontrar historias donde los niños son protagonistas y que nos hacen alegrarnos y llenarnos de esperanza. La historia de la que te hablaremos hoy es una de ellas, se trata de una pequeña niña de 4 años quien con su singular personalidad y su enorme corazón, logró cambiar la vida de un anciano solitario.

Norah es una niña de 4 años que siempre ha sentido una gran simpatía por las personas ancianas. Su madre, Tara Wood ,es escritora y suele compartir las historias de su hija en su página de Facebook. Un día, Norah le comentó que le agradaban mucho los ancianos debido a su piel suave, sus movimientos lentos y que como ya les faltaba poco para partir del mundo ella los amaría por siempre.

Al siguiente día, era el cumpleaños de Norah y al salir de la escuela pasaron a la tienda de abarrotes para comprar cosas para su fiesta. Mientras estaban en el pasillo de limpieza, Tara estaba distraída haciendo las compras y en ese momento ella nota que su hija estaba en el carro de compras conversando con un anciano.

“Hola persona vieja, hoy es mi cumpleaños”, le dijo Norah al anciano.

Tara sintió mucha vergüenza porque su hija lo había llamado viejo y decidió ir a disculparse con el hombre para luego irse rápidamente del lugar. Sin embargo, ella no esperaba que la actitud del señor fuera de amabilidad, pues éste sonrió y le dijo a Norah:

“Hola pequeña dama, ¿cuántos años cumples hoy?"

Norah respondió y estuvieron conversando por unos minutos, luego cada quien siguió su camino. Más adelante, se volvieron a encontrar en uno de los pasillos y Tara le pidió que si podía tomarle una fotografía con Norah ya que era su cumpleaños. El anciano se sorprendió y no podía creer que la niña quisiera una fotografía con él.

Le preguntaron su nombre y él les dijo que se llamaba Dan, seguidamente tomaron la fotografía y Tara contó la historia en su Facebook. Horas después, ella recibió un mensaje de una mujer que conocía al anciano y le comentó que él estaba atravesando un momento muy triste, pues su esposa había muerto pocos meses atrás.

Al saber esto, no dudaba que el corazón de Dan había sido tocado por Norah. Tara sentía una gran emoción y le pidió el número de teléfono de Dan y se comunicó con él.

Le dijeron que querían visitarlo y él las esperó muy emocionado…

Se cortó el cabello, se había vestido con ropa formal y compró crayones para que Norah dibujara. Le pidió a Norah que le hiciera dibujos para pegarlos en su refrigerador y ella así lo hizo.

Al momento de despedirse, él cortó una rosa de su jardín y se la dio a la niña. La pequeña guardó la rosa en una bolsa y a pesar de que ahora está seca, ella sigue durmiendo con ella pues la mantiene debajo de su almohada.

Desde ese día Norah y Tara van a visitar al señor Dan todas las semanas, al menos por cinco minutos. Dan les dijo que estaba muy agradecido ya que desde la muerte de su esposa, él no podía dormir en las noches pero que ahora estaba mucho mejor porque Norah lo sanó.

Tara dice que ahora Dan es parte de su familia y él asiste a todas las celebraciones. Desde ese maravilloso día en la tienda de abarrotes, este solitario hombre nunca más sintió la soledad, pues encontró una nueva familia gracias a la bondad de esta pequeña y su gran corazón.

¿Qué opinas de la historia de Dan y Norah?

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